El ex suegro de Diego Maradona fue baleado ayer de madrugada en un presunto intento de asalto en la localidad bonaerense de Villa Fiorito y el ex futbolista exigió a las autoridades mayor seguridad en la zona.
Carlos Ojeda, padre de Verónica (una de las ex parejas de Maradona) recibió dos balazos en las primeras horas del domingo cuando salía con su auto del comercio que tiene en Villa Fiorito, en el partido de Lomas de Zamora.
Las primeras versiones indicaban que se trató de un intento de secuestro, pero el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, se acercó al lugar y tras hablar con los investigadores sostuvo que se trató de un asalto.
"Se está investigando, pero todo indica que fue un intento de robo. Terminaba de cerrar su negocio, por lo que habrán deducido los delincuentes que estaba con la caja del día", explicó el funcionario provincial.
La víctima, de 68 años, fue llevada de urgencia a la Unidad de Pronta Atención de Lomas de Zamora y luego fue trasladada al Hospital Churruca, donde en la mañana de ayer permanecía internado rodeado de familiares.
"Carlos está bien, pero que (el diputado nacional Martín) Insaurralde (...) ponga más policías en las calles", dijo Maradona tras visitar a su ex suegro acompañado por Verónica Ojeda, madre de su pequeño hijo Diego Fernando, al creer que el ex intendente seguía al frente de esa comuna bonaerense.
"El paciente ingresó con dos heridas, una en cada muslo, compatibles con proyectiles de armas de fuego", dijo en declaraciones a la prensa Héctor Marchetta, doctor en la primera unidad médica que lo atendió.
Explicó además que al paciente "se lo compensó, se le hicieron radiografías" y luego fue llevado por una ambulancia al hospital que le correspondía por su obra social.
"Nos dijo que le quisieron robar o secuestrar, que los delincuentes dispararon al piso y que las balas rebotaron y lo impactaron", añadió el especialista.