Un joven de 20 años fue asesinado de un disparo en la cabeza delante de su padre, un empresario fabricante de máquinas sembradoras, por delincuentes que los asaltaron con la modalidad conocida como "entradera" en la puerta de su casa de la ciudad de Rosario.
El hecho ocurrió alrededor de las 23.30 del viernes en el barrio Remedios de Escalada, cuando el joven llegaba a su casa con su padre, el ingeniero Rubén Bertini, quien resultó herido de bala en la ingle, pero está fuera de peligro.
Según informó el fiscal de la Unidad de Delitos Dolosos, Ademar Bianchini, el joven Mariano Bertini, asesinado de un disparo en la cabeza, murió en un "intento de robo" perpetrado por dos "motochorros", que lo abordaron junto a su padre frente a la casa en la que vivía con su familia. Además señaló que "se trató de un intento de robo y los delincuentes aprovecharon el momento en que el joven abrió el portón e ingresó el primer vehículo".
El joven víctima es nieto del ingeniero agroindustrial Enrique Bertini, propietario de una importante empresa de máquinas sembradoras e impulsor del sistema de siembra directa.
Los Bertini estaban tratando de estacionar su Toyota Etios, color gris, cuando fueron sorprendidos por los dos hombres que iban en una moto cuando intentaron apoderarse del vehículo.
Las fuentes dijeron que se produjo un forcejeo en el que el joven Bertini recibió un balazo en la cabeza que le produjo la muerte en forma instantánea.
En tanto, su padre recibió un tiro en la zona de la pelvis por lo que fue trasladado al hospital Clemente Álvarez, donde quedó internado en observación, pero se encuentra fuera de peligro. La investigación está a cargo de la comisaría 6° y la Brigada de Homicidios de la Unidad Regional II de policía. Los investigadores analizan las cámaras de seguridad de la zona para tratar de dar con alguna pista que los lleve a los delincuentes.
En tanto el fiscal reveló que en Rosario se registraron en los últimos tres meses, un robo calificado por día, de los denominados "entradera".
Según el fiscal, los hechos ocurren cuando la gente llega o se va a trabajar y desde la fiscalía investigan la participación de bandas delictivas de otras provincias.