Los exmilitares Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella fueron condenados a prisión perpetua por el homicidio del obispo Enrique Angelelli, ocurrido durante la última dictadura, en el año 1976.
Menéndez y Estrella fueron hallados culpables por el Tribunal Oral Penal de La Rioja, que decidió además revocarles a ambos el beneficio de la prisión domiciliaria de la que gozaban hasta el momento para que sean "inmediatamente trasladados" a la cárcel de Bouwer, en Córdoba.
El viernes 12 de septiembre, a las 9.30, el tribunal integrado por los jueces José Camilo Nicolás Quiroga Uriburu, Carlos Julio Lascano y Juan Carlos Reynaga dará lectura a los fundamentos de la sentencia.
Una vigilia organizada por el Obispado de la Rioja a cargo de Marcelo Colombo se llevó a cabo desde la tarde del jueves para "esperar en oración" la lectura del veredicto.
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, quien representa al Estado en la querella, había manifestado que esperaba que se aplicara la pena perpetua a los represores.
"Lo más importante de la culminación de un proceso judicial de esta naturaleza es haber llegado a la posibilidad de la resolución de un episodio trágico, que tuvo en vilo al país y a las víctimas a la comunidad eclesiástica. Fueron más de 30 años esperando que la Justiciaeche luz por este episodio dramático que se llevó a uno de los mejores hombres que tuvo la Argentina", sostuvo Fresneda.




