ver más
el delincuente ingresó al garaJe y fue descubierto in fraganti por el taxista

Intentó robarle el auto a un remisero y lo atropelló

El sujeto agredió al trabajador del volante, subió al auto y lo arrolló y tiró abajo el portón del garaje. Está internado.
18 de junio de 2014 - 06:00 Por Redacción El Ancasti
Un delincuente entró a robar a la casa de un remisero, y al ser descubierto por éste, se subió al remís y lo arrolló, para finalmente dejar abandonado el rodado y darse a la fuga a pie. El taxista cayó segundos después inconsciente y fue trasladado de urgencia al hospital. 

El episodio ocurrió alrededor de las 5, cuando el delincuente fue sorprendido al lado de su remís por Juan Edgardo Nieva, de 43 años, en el interior del garaje de su domicilio, ubicado pasaje Vucetich al 600, en la zona noreste de la ciudad Capital.

El ladrón no se inmutó e ingresó al Fiat Siena, y huyó llevándose por delante a Nieva. Posteriormente, el ladrón dio contra la banquina de la vivienda de enfrente, y dejó abandonado el vehículo, para huir corriendo. 

En diálogo con El Ancasti, Cristian, cuñado del trabajador del volante, contó cómo fue enterarse de lo sucedido.

"Él se levantó, en short y ojotas a encender y de ese modo calentar el auto, como siempre lo hacía, para irse a trabajar. Cuando salió encontró que estaba el ladrón, que lo vio y le aplicó una piña en la cara y se subió al auto y lo pasó por encima. Hasta destrozó el portón, que estaba cerrado", inició. 

En esta línea, Malvina, la esposa de Nieva, detalló su miedo al salir a observar lo que había sucedido, alertada por el ruido y encontrar a su esposo tirado en el piso.

"Cuando lo vi, la verdad es que pensé que había muerto. Estaba boca abajo. Sólo atinó a subir al auto y dar marcha atrás, y cayó inconsciente. El tipo lo embistió, lo hizo dar contra el portón, y salió con el auto, y huyó a pie. Un vecino me ayudó y llamamos a la ambulancia, que llegó de inmediato", relató la mujer.

El hombre fue llevado de urgencia al hospital San Juan Bautista, en estado de inconsciencia, y ahora los doctores se encuentran aguardando su evolución en estas 24 horas, que consideran vitales. 

"Él no puede hablar, tiene la lengua cocida, porque la tiene partida a la mitad. El auto le pasó con unas de las ruedas por encima de uno de sus brazos", concluyó.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar