Una mujer de unos 38 años de edad falleció esta mañana en la cama de un motel de la localidad santiagueña de La Banda. Aparentemente, una afección cardíaca habría sido el desencadenante del trágico final.
Según informó el portal digital El Liberal.com.ar, el acompañante dio aviso a la recepción del hotel alojamiento y de allí se solicitó la Policía y al servicio de emergencia, pero cuando arribaron los médicos ya se encontraba sin vida.
Alrededor de las 12.15, desde una de las habitaciones de un motel llamaron a la recepción. Era un hombre que desesperado le pedía a la joven encargada que solicitara una ambulancia urgente, su pareja se había descompensado. La mujer hizo lo propio y al mismo tiempo dio aviso a la policía.
Antes de las 12.30, personal de la Comisaría 12 se hizo presente en el motel de ruta 51 para constatar la novedad y efectivamente encontraron que en una de las habitaciones se encontraba el sujeto shockeado por la situación y su acompañante en la cama desnuda y sin vida.
A partir de ese momento se inició el procedimiento policial correspondiente ante la gravedad del caso. De inmediato se le comunicó al fiscal de turno, Dr. Juan Alende, lo que estaba sucediendo. A su vez, comenzaron a llegar los jefes de la Departamental Nº 4, la Brigada de dicha dependencia, personal de Criminalística, de la División Homicidios y Delitos Complejos.
Revisión
Minutos más tarde arribó al lugar el médico de policía, Dr. Suárez, quien luego de revisar a la joven informó al fiscal que en el cuerpo no había signos de violencia, y que todo indicaba que había sufrido una insuficiencia cardíaca, por lo que no recomendó la práctica de la autopsia.
Haciendo caso a la recomendación del Dr. Suárez, el Dr. Alende dispuso que la unidad morguera traslade el cuerpo de la mujer a la Morgue Judicial y desde allí su familia retirara sus restos.
Por otra parte, los investigadores se entrevistaron con la familia de la mujer, y con ellos constataron la enfermedad que padecía desde hacía varios años.
Además se tomaron testimonios a los empleados del lugar, quienes confirmaron que no advirtieron ninguna situación de violencia que hiciera pensar que dentro de las cuatro paredes de la habitación ocurrió algo más que una muerte natural.