Según confirmaron desde la comuna, los deterioros fueron advertidos en los últimos días y alcanzó a aberturas, alambrados y sanitarios. Estos destrozos habrían sido causados por acampantes que no serían de la provincia.
El objeto de esta presentación por parte de los funcionarios municipales es lograr que se eviten nuevos desmanes en las instalaciones, y obligar a los acampantes a acatar las órdenes de los efectivos de la Policía provincial y la Guardia Urbana para desalojar las instalaciones en determinadas situaciones.
La denuncia fue girada a la fiscalía de instrucción N° 3, a cargo de Javier Herrera.