Durante la madrugada de ayer, efectivos de la comisaría seccional cuarta detuvieron a un joven de 30 años, de apellido González, quien habría estado apedreando los vidrios del Centro de Monitoreo municipal, ubicado sobre Avenida Illia.
El hecho se registró alrededor de la 1, cuando el joven, al parecer en estado de ebriedad, comenzó a gritar a las personas que veía dentro y a golpear el vidrio con una piedra.
Cuando la policía llegó hasta el lugar, el sujeto de resistió pero igualmente pudo ser reducido por las autoridades. Posteriormente, fue puesto a disposición de la justicia desde donde se impartieron las órdenes a seguir.
Colectivo
Por otra parte, pasadas las 18 de ayer, un niño de 12 años fue golpeado y atrapado por los pasajeros de un colectivo al que le había lanzado piedras.
Según confiaron fuentes allegadas a la investigación, el niño habría lanzado piedras a un colectivo de la línea 104. Los pasajeros lo habrían visto y le pidieron al chofer que se detenga.
Así, lo buscaron y tras golpearlo lo entregaron a las autoridades de la Comisaría Octava. Desde ahí fue derivado al Centro de Derivación de Menores.