El fiscal Instructor, Víctor Figueroa, imputó por el delito de homicidio culposo por mala praxis médica a dos facultativas que, en el año 2009, atendían en el Instituto de Ginecología y Obstetricia Médica (IGOM).
El fiscal Instructor, Víctor Figueroa, imputó por el delito de homicidio culposo por mala praxis médica a dos facultativas que, en el año 2009, atendían en el Instituto de Ginecología y Obstetricia Médica (IGOM).
La víctima habría llegado con un cuadro de hemorragia al nosocomio y no habría sido atendida según establece el protocolo.
Según se pudo conocer, el hecho se habría registrado durante los primeros días de noviembre del año 2009 en el citado centro sanitario. Ana Laura Usandivares, acompañada por un familiar, habría llegado con un cuadro de hemorragia vaginal. Si bien habría sido atendida e incluso fue hospitalizada para que se le realicen los estudios correspondientes, éstos no habrían sido suficientes pero de igual forma se le habría dado el alta.
La joven habría fallecido por el grave cuadro el día 12 de noviembre, por lo que sus padres denunciaron a las dos médicas que consideraron que podían ser las responsables de su fallecimiento, una ginecóloga y otra hematóloga.
Después de cinco años y con todas las pericias y estudios necesarios, el fiscal Figueroa finalmente imputó a las dos profesionales a quienes esta semana llamaría para que declaren en la sede de fiscalías Penales.
Figueroa, con el objetivo de que las pericias no puedan ser refutadas y sean completamente trasparentes para ser incorporadas a la causa, habría enviado las muestras necesarias a la ciudad de Córdoba.
Estas muestras se habrían demorado, pero serían lo suficientemente claras para poder encontrar responsabilidad en el hecho a las doctoras catamarqueñas.
Según se pudo saber, durante la etapa procesal las partes habrían interpuesto varios recursos con el objetivo de posponer la imputación. Hasta el momento, la imputación recaería solamente contra las profesionales, ya que no se habría hallado responsabilidad de la clínica en donde atendían las mujeres en el hecho sucedido.
Culposo
El delito que se les imputa a las profesionales, homicidio culposo agravado por mala praxis médica, establece penas que van desde los 6 meses hasta los cinco años de prisión. Asimismo, y por tratarse de un delito culposo, la pena incluye también la inhabilitación para poder ejercer del imputado que resultara culpable durante el juicio de hasta 10 años a partir de la condena.