"Vengo a demostrar que soy inocente", fue la frase repetida por Ricardo Javier Ocampo en su ingreso y a la salida de la Cámara Penal N° 2, en el comienzo del debate que lo tiene como imputado de seis hechos de "abuso sexual" y "corrupción de menores".
El "Maestro Amor" ingresó al recinto a las 7.30, una hora antes del comienzo programado del juicio que se desarrolla a puertas cerradas y que tuvo en su primera audiencia una treintena de seguidores del líder espiritual que acompañaron desde la vereda del edificio de San Martín al 300.
Según trascendió extraoficialmente, Ocampo escuchó atentamente las seis acusaciones en su contra y ante la pregunta del presidente del Tribunal, Luis Guillamondegui, hizo uso de su derecho de abstenerse de declarar. No obstante, por secretaría se introdujeron oralmente las declaraciones realizadas por el acusado en la etapa de instrucción.
Acto seguido, comparecieron el psicólogo Edgardo Quiroga, la psiquiatra Martha Barrionuevo y el médico Rubén Musri, todos peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense.
Según el informe, las víctimas presentaban "daño psicológico" a raíz de los presuntos ultrajes. Ayer, los profesionales ratificaron lo vertido en sus conclusiones. Luego, el Tribunal dio por finalizada la audiencia y pasó a un cuarto intermedio hasta hoy a las 8.30, que declararán más testigos.
La salida de Ocampo del recinto fue tumultuosa (ver relacionado), sin embargo, el acusado -que está en libertad- se detuvo y dialogó con la prensa.
"Esperé 5 años para demostrar mi inocencia. Estoy preparado para demostrarlo", deslizó y no descartó prestar declaración más adelante ante los jueces.
Por su parte, el abogado Diego Dieguez Ontiveros calificó como "positiva" la primera audiencia. A su entender, existieron "contradicciones" en los informes a los que rotuló de "escuetos".
Ocampo está siendo juzgado por tres hechos de "abuso sexual por el aprovechamiento de la inmadurez sexual de la víctima", ocurridos entre 2002 y 2003, y por "corrupción de menores agravada y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa" y dos hechos de "abuso sexual con acceso carnal agravado", episodios acaecidos entre 2001 y 2007.
Tumultuosa salida
Tras la culminación de la primera jornada de debate, la salida de Ricardo Javier Ocampo fue accidentada a causa del accionar de un puñado de seguidores del líder espiritual, que intentaron impedir el normal desempeño de los trabajadores de prensa.
Sin que los incidentes pasaran a mayores, hubo empujones y forcejeos frente a la mirada del reducido número de efectivos policiales destinados para el operativo.
Ocampo se retiró caminando del edificio y abordó un automóvil negro, ovacionado por las más de treinta personas que lo acompañaron.