Los delincuentes que asaltaron a Juan Carlos Toledo (69), empleado del Correo Argentino a quien maniataron y amordazaron el lunes pasado en el departamento La Paz, huyeron "haciendo dedo", y aún continúan siendo buscados.
Dos de los cuatro delincuentes pidieron ayuda a una docente y una directora de escuela que regresaban a sus casas en la localidad de La Guardia, a bordo de un automóvil, ayer pasado el mediodía. Las mujeres trabajan en una escuela de la zona de Las Peñas, donde se había producido el asalto.
Los malvivientes aún se encontraban en el lugar, a pesar de la intensa búsqueda realizada por la Policía campo adentro en el paraje, luego del atraco.
A continuación, luego de que las docentes arribaron a sus domicilios, los malvivientes decidieron volver a pedir ayuda a un automovilista para que los trajera a esta ciudad Capital, y habrían terminado robándole el auto en territorio cordobés y huyendo, aunque esta hipótesis no pudo ser confirmada.
El atraco ocurrió en la ruta provincial 20, en el paraje Las Peñas, entre las localidades de La Guardia y Esquiú. Los ladrones, que se conducían en auto golpearon al damnificado, que se conducía en un vehículo del Correo. Dos de ellos le robaron el rodado, pero cuando estaban emprendiendo la huida terminaron volcando.
Los cuatro asaltantes arribaron a la comisaría de Recreo para informar sobre el vuelco y se retiraron.
De alta tras ser hospitalizado
Toledo fue dado de alta el lunes a la tarde, ya que durante el asalto había sufrido algunos golpes, además de la crisis de nervios padecida tras afrontar el atraco.
Según los datos recabados, Toledo ya había sufrido un episodio similar hace un par de meses, a comienzos de año, cuando se dirigía a entregar correspondencia a la localidad de Recreo.
La causa es investigada por la fiscal de Sexta Circunscripción Judicial con asiento en la ciudad de Recreo, Virginia Duarte Acosta, quien impartió las medidas a adoptar, entre ellas las de extraer las huellas digitales de los vehículos hallados en la escena del hecho, para poder contar con la identidad de los maleantes.