Ayer a la mañana, Alejandro Pachao, papá de Diego, el joven que murió en marzo de 2012 tras haber estado arrestado en una comisaría, se manifestó frente a Casa de Gobierno. Pachao junto a un grupo de personas que acompañaron su pedido de justicia, en diálogo con El Ancasti expresó que fueron notificados de un pedido de la Fiscalía Especial de que se efectúe un nuevo informe médico.
"Nos opusimos a esa solicitud, porque consideramos que ya pasaron dos años y ocho meses de la muerte de mi hijo, y el nuevo informe no aportaría nada". En ese sentido, tras la oposición, la fiscalía dejó sin efecto el pedido de informe médico y le solicitó al Juzgado de Control de Garantías que resuelva la situación.
Pachao pide que los policías de la comisaría Séptima sean imputados por el homicidio de su hijo y que no sean acusados por vejaciones e incumplimiento de los deberes de funcionario público.