Según trascendió, quienes prestaron testimonio en el juicio contra
Ricardo Javier Ocampo fueron un efectivo policial de apellido Cárdenes, quien
llevó a cabo la investigación ordenada oportunamente por el fiscal Miguel
Mauvecín; otro de apellido Maldonado, que conoce a una de las presuntas
víctimas y que fue parte de la comunidad que encabeza el acusado.
El tercer testigo fue una de las supuestas víctimas, cuyo caso se
ventila en la Justicia riojana, quien ratificó su testimonio en la otra causa
en el sentido de que fue abusado por el imputado.
Durante el interrogatorio, el fiscal intentó determinar el perfil de
Ocampo y el ardid que presuntamente utilizaba para seducir a las supuestas
víctimas. A la salida de tribunales, el Maestro Amor se mostró reticente de
efectuar declaraciones, a diferencia de las jornadas anteriores, argumentando
que se encontraba muy cansado y agobiado.
El juicio continuará mañana con tres testigos y el testimonio de otra
presunta víctima de abuso.