Laboratorios de cocaína: hay más "pasta base" en la provincia
El secuestro de 2.700 gramos de pasta base realizado esta semana moviliza a las fuerzas de seguridad. Para comercializarla hay que procesarla con distintos químicos.
Desde la Justicia Federal se confirmó que en la provincia se han producido cada vez más secuestros se pasta base de cocaína. Si bien se negó que la sustancia en este estado esté siendo comercializada, se explicó que solo se adquiriría para su "refinamiento" en laboratorios y posterior "corte" para venderla como clorhidrato de cocaína en los diferentes "kioscos" clandestinos. Asimismo, se descartó la posibilidad de que existan "cocinas" de esta pasta, que sería traída en su mayoría desde Bolivia.
El secuestro de 2.700 gramos de pasta base secuestrada el jueves pasado a una pareja que circulaba en un automóvil en cercanías del barrio Virgen Niña y su posterior relación con elementos de corte y precursores químicos hallados en la vivienda de los sospechosos, desató la preocupación en las fuerzas de seguridad.
Es que por las características del secuestro se estimó que sería para ser consumida en el ámbito provincial y que, para su procesamiento, se necesitaría montar un laboratorio especial donde poder procesarla con distintos precursores químicos.
Esto, según confiaron las fuentes, implicaría un comercio paralelo de estos elementos químicos como acetona, ácido clorhídrico o éter, que deberían ser fácilmente controlados, debido a que son pocos los laboratorios autorizados a expender las sustancias en Catamarca y muchas las cantidades de químicos requeridas para convertir la pasta base en cocaína.
Mientras tanto, la Justicia no descarta poder obtener mayor información sobre el secuestro la próxima semana cuando la pareja arrestada sea indagada por el Juez federal, Ricardo Moreno.
En este contexto, se supo que de los adolescentes detenidos en inmediaciones de la casa del matrimonio, que llevaban 2.800 pastillas de tafirol en su poder, uno sería hijo de la pareja y habría querido "sacar" los elementos que pudieran involucrar aún más a sus padres con el tráfico y comercialización de la sustancia estupefaciente.
Consumo
Por otra parte y si bien ésta no sería la primera vez que se incauta sustancia en este estado, sí se trataría del secuestro más grande hallado. Esto hablaría, en consecuencia, de un número mayor de consumidores catamarqueños, quienes, por el momento, no han podido ser estimados ni en cantidad o edades de consumo.
Rendimiento
Según se pudo conocer, un kilogramo de pasta base o "pasta de cocaína" equivale, luego de refinarla, a una cantidad similar de clorhidrato de cocaína. El refinamiento implicaría, en este caso, hacer pasar la sustancia del estado "pastoso" o muy duro a uno más volátil y por lo tanto fácilmente puede aspirarse o "esnifarse", modo en el que se consume comúnmente el clorhidrato de cocaína.
Posteriormente, esta sustancia pura es "cortada" con diferentes sustancias como talco, maicena, pastillas de novalgina, aspirinas o tafirol, entre otras, que se muelen para mezclarlas con el polvo base.
Con los elementos de corte incorporados, la sustancia pura puede incrementarse en, al menos, el triple de su peso. No obstante, se dejaría un porcentaje mínimo para su comercialización pura o casi pura.
Los costos de la sustancia, dependiendo de su grado de pureza o "corte" pueden variar desde los $50 a $150 pesos la "bolsa" o "bochita", que contendría normalmente un gramo.
Con esta información se puede inferir, entonces, que de los 2.700 gramos de pasta base secuestrados se pueden obtener unos 8.100 gramos de clorhidrato de cocaína "cortada", lo que equivaldría a un promedio de 600 mil pesos si se la vende a 75 cada dosis.
COCINAS
Según se explicó, para procesar la pasta base solo necesitan "refinarla" (o volverla polvo), por lo que no existirían "cocinas", aún, en la provincia. Para esto se necesitan varios químicos.