Susana Attala, la médica agredida, explicó que la beba, de 26 días, estaba en ayunas desde las 4 porque iba a ser intervenida quirúrgicamente a partir de las 8.30, pero por la demora en otras cirugías, la nena subió al quirófano a las 10. Media hora después, empezó la intervención.
La cirugía, por una hernia inguinal, se extendió dos horas más de lo previsto y debió ser asistida con suero para evitar un cuadro de hipoglucemia.