Ramón Alberto Ramírez, un ex convicto de 39 años al que se le imputan varios hechos de estafa para los que utilizó una credencial con firmas falsas de autoridades provinciales, continuará detenido por lo menos hasta que se sustancie el juicio oral en su contra.
Así lo dispuso el juez de garantías César Marcelo Soria, quien hizo lugar al pedido del fiscal de instrucción Juan Pablo Morales, a cargo de la investigación preliminar que se inició en contra de Ramírez, tras la denuncia realizada por Ana Laura Sandandel, una joven a la que el estafador logró sacarle, mediante sucesivos engaños, unos 160 pesos y un teléfono celular Motorola V3. Ramírez le prometió a Sandandel la entrega de una casa de barrio y el ingreso como empleada de Seguridad de Casa de Gobierno.
La víctima le entregó el teléfono porque el estafador le había prometido que iba a convertirlo en corporativo, para que pudiera comunicarse gratis con él.
El segundo estafado por Ramírez, que siempre usaba nombres falsos, fue Aldo Olima, a quien consiguió sacarle 200 pesos bajo la promesa de hacerlo ingresar como personal de planta en la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía.
Para extender su engaño con ambas personas, Ramírez le confeccionó credenciales falsas a Olima y Sandandel, también con firmas falsas de autoridades provinciales.
Ramírez quedó imputado de estafa y falsificación de instrumento público agravado, por cuatro hechos en concurso real.