Cacciavillani Caligari era integrante de la agrupación uruguaya Tupac Amarú. Tenía 23 años cuando murió en Catamarca. Quedan los restos de dos personas por identificar.
Hugo Cacciavillani Caligari, conocido como El Tupa o Vicente, es el nombre de uno de los guerrilleros que fue sepultado como NN en el cementerio municipal, luego de ser abatido por el Ejército en los montes aledaños a la Capilla del Rosario, en agosto de 1974. La identificación de los restos óseos mediante estudios de compatibilidad genética, el tercero desde que se inició la causa por la masacre, fue notificada ayer en forma oficial por el juez federal Ricardo Antonio Moreno al querellante particular Guillermo Díaz Martínez.
La novedad fue confirmada a este diario por el propio letrado y por la representante de Familiares de Desaparecidos por razones políticas de Catamarca, Mirta Clérici. Ambos indicaron que Cacciavillani Caligari tenía 23 años cuando fue abatido, que había nacido en Salto, Uruguay, y que pertenecía a la agrupación Tupac Amaru, del vecino país.
Al mismo tiempo en que se notificó a los familiares de Cacciavillani la noticia, se iniciaron los trámites a través de Cancillería Argentina para restituir los restos del guerrillero fusilado a sus familiares, ceremonia que se llevaría a cabo en octubre próximo en dependencias del Juzgado Federal de Catamarca.
Además de Cacciavillani Caligari ya fueron identificados otros dos cuerpos de los cinco en total que se exhumaron en 2004 por orden del entonces juez federal Pedro Armando Navarro: el también uruguayo Rutilio Betancourt Roth y el santiagueño Alberto Rosales Sánchez.
Díaz Martínez indicó que se continúa trabajando en la identificación de los restos óseos correspondientes a otras dos personas, cuya posible identidad se mantiene en reserva, pero sobre la cual ya se tiene pistas firmes. De hecho, ya se estableció contacto con sus posibles familiares para iniciar estudios de compatibilidad genética.Destino
La causa por la llamada Masacre de la Capilla del Rosario se inició por una denuncia que realizaron en el Juzgado Federal el abogado Díaz Martínez, Mirta Clérici, Ana Radusky, el abogado cordobés Martín Fresneda y otros representantes de organismos defensores de los Derechos Humanos en Catamarca.
En la presentación se solicitó a la Justicia Federal que se investiguen los hechos acaecidos el 11 de agosto de 1974, cuando un grupo de 16 guerrilleros del ERP fueron abatidos en las serranías de Fray Mamerto Esquiú, aparentemente luego de rendirse a las fuerzas del Ejército. Estos hechos fueron calificados por los denunciantes como delitos de lesa humanidad, por lo tanto imprescriptibles para la ley penal.
El grupo, que estaba integrado por varios tupamaros, formaba parte de una formación mayor que intentó infructuosamente robar pertrechos de guerra del Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada de Catamarca.
En la denuncia también se requirió la identificación de las cinco personas que habían sido sepultadas en el cementerio como NN. Clérici consideró que la identificación de los cuerpos pudo ser realizada por la justicia federal de aquellos años, algo que evidentemente no les interesaba.