Para hoy se espera el testimonio de la víctima y su madre. Esto será vital, ya que en un momento trataron de desmentir los hechos y luego los ratificaron.
Tal como estaba previsto, en la jornada de ayer comenzó a ser juzgado un jornalero de apellido Ruiz, de alrededor de 38 años, que fue imputado por dos hechos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo continuado, por haber violado en reiteradas oportunidades a sus propias hijas adolescentes. En la primera audiencia, una de las acusaciones fue declarada nula por el tribunal y deberá ser instruida nuevamente por la Fiscalía de Recreo, donde ocurrieron los aberrantes hechos.
Así lo resolvió el tribunal ante un planteo efectuado por el abogado del acusado, Víctor Pinto, quien advirtió un error en la redacción del segundo hecho y consideró que esa situación podría afectar el derecho de defensa del acusado. En base a ello, el tribunal hizo lugar y declaró la nulidad de ese hecho y ordenó que las actuaciones se giraran nuevamente a la Fiscalía de Recreo, donde se instruyó la causa.
Luego de resuelto el planteo, el tribunal siguió adelante con el juicio por uno de los hechos. Al ser indagado, Ruiz se abstuvo de prestar declaración de la misma forma que lo había hecho durante la instrucción de la causa.
De esta forma, se investigarán lo ocurrido entre enero y septiembre de 2005, cuando según la acusación, el imputado aprovechaba los momentos en los que su mujer se retiraba del domicilio para trabajar, y abusaba sexualmente de su propia hija que tenía alrededor de 14 años. Eso se habría repetido a lo largo de esos meses, hasta que finalmente la menor rompió el silencio, pese a las severas amenazas de su progenitor, y terminó contándole a su madre lo que ocurría.
En primer término la mujer denunció los abusos sexuales, pero después de un tiempo en el que su esposo estuvo privado de la libertad, se presentó nuevamente ante la Fiscalía de Instrucción y trató de levantar la denuncia. Para ello, presentó un escrito certificado por un escribano público de la localidad de Frías -Santiago del Estero- en donde sus hijas supuestamente admitían que todo había sido inventado por ellas.
Sin embargo, el por ese entonces fiscal de Recreo, Hugo Germán Burgos, consideró que había intereses contrapuestos en el seno familiar y decidió llevar a cabo la investigación de oficio. Posteriormente, en otra declaración las víctimas terminaron ratificando que habían sido violadas por su padre, y hasta aportaron importantes elementos de prueba. De todas formas, la madre de las víctimas presentó una denuncia en contra del fiscal Burgos. Testimonios
A raíz de toda esta controversia, el testimonio que brinden hoy tanto la madre de las supuestas víctimas como las menores abusadas será crucial para el resultado del juicio oral. Aunque se esperaba para ayer la presencia de los testigos, éstos no comparecieron, pero informó que lo harán en la jornada de hoy. El cargo de abuso sexual con acceso carnal calificado tiene una pena que oscila entre los 8 y los 20 años de prisión en caso de ser hallado culpable.
Luego de la declaración de los testigos, se especula que se daría lugar a las partes para la exposición de los alegatos. En tal sentido, por la parte acusadora interviene el fiscal de Cámara Gustavo Bergesio y el asesor de menores Adolfo Walter.