Varias pruebas complican a sospechosos de un crimen
ANDALGALÁ - De las cuatro hipótesis que se investigaron en torno al brutal crimen del joven Juan Carlos Nieto, quien fue asesinado por asaltantes que le sustrajeron más de 3.000 pesos en la estación de servicios de Pomán, donde trabajaba como sereno, la más firme es la que tiene como sospechosos a Enzo Reyes y Marcelo Arroyo.
Así surge de los fundamentos esgrimidos por la fiscal de instrucción Marta Graciela Nieva, quien semanas atrás solicitó la elevación a juicio de la causa e imputó a los nombrados por el grave delito de homicidio agravado por ocurrir para ocultar la comisión de otro hecho, y robo calificado por el uso de armas de fuego, por el que podrían recibir una pena de prisión o reclusión perpetua si son hallados culpables.
La resolución de la fiscal fue recurrida por el defensor de los acusados, Víctor García, quien relativizó el valor de las pruebas de las que se valió la fiscalía. Entre otros aspectos, cuestionó que hubo líneas que a su parecer no se investigaron lo suficiente, como es el caso de las armas secuestradas a dos policías de La Rioja que estuvieron el día del crimen en Pomán.
El defensor subrayó que en la estación de servicios donde se produjo el homicidio se encontró una pieza del arma aparentemente utilizada, la que se cotejó con las armas secuestradas a los imputados, pericia que arrojó resultado negativo. Y que esa misma pieza se cotejó en una carabina secuestrada a policías de la localidad riojana de Villa Mazán, y que sí coincidía.
Sin embargo, en el expediente obran los informes de un perito bioquímico balístico, quien descartó que las armas riojanas hubieran disparado las vainas y proyectiles que fueron hallados en el lugar del hecho, y sobre los que el abogado defensor no presentó ningún cuestionamiento. Además, hay testimonios que indican que los policías riojanos estuvieron en la estación de servicio, pero que se retiraron varias horas antes del crimen. Y de esta forma, esa hipótesis quedó descartada para los investigadores. CoartadaEn tanto, entre los elementos en contra de Reyes y Arroyo se encuentra el testimonio de un testigo que asegura que vio a Reyes en el lugar del crimen alrededor de las 2.30 de la madrugada, y que vio su camioneta cerca de la estación de servicio, y a otra persona que también indica que podría ser Arroyo.
La defensa planteó como coartada el testimonio de la concubina de Reyes, que aseguró que el vehículo del sospechoso estuvo en su casa toda esa jornada. Sin embargo, otros testigos desmintieron categóricamente esa versión e hicieron tambalear la defensa de Reyes.
Otro aspecto que cuestionó la defensa fue en cuanto a la hora de muerte de la víctima, que según la autopsia la establece alrededor de las 5.30 de la mañana. Para la fiscalía no se puede descartar que el joven haya quedado gravemente herido tras el asalto y que su deceso se haya producido recién a esa hora.
El cuerpo de Nieto fue encontrado recién entre las 8 y las 8.30 de la madrugada por uno de los empleados de la estación de servicio, por lo que para los investigadores la muerte puede establecerse entre las 3 y las 8 de la mañana. Apelación Por otra parte, fuentes judiciales confirmaron que aún se encuentran a la espera de que se resuelva la apelación en contra del fallo del juez Cecenarro, que ordenó mantener en libertad bajo fianza a los dos imputados. Ese fallo fue recurrido por la fiscal Nieva, quien recientemente solicitó el envío a juicio de la causa.
Mientras se espera el fallo de la Cámara de Apelaciones, tanto Reyes como Arroyo permanecen libres, un hecho inédito en la Justicia local dada la gravedad de la imputación que les pesa.