MAR DEL PLATA - Un taxista identificado como Eduardo Luis Severián murió ayer como consecuencia de las heridas sufridas al ser baleado durante un asalto en la madrugada del sábado. El trabajador, de 44 años, se desempeñaba en la empresa Servitax y recibió un disparo en la nuca que le provocó daños irreversibles.
El hecho se había producido cuando los delincuentes, que habían abordado el taxi como pasajeros, lo asaltaron en un barrio de la periferia marplatense, y un menor de 17 años le efectuó el disparo que finalmente resultó mortal. El precoz malhechor fue hallado escondido dentro de una vivienda del barrio Belgrano, que se revolucionó ante la magnitud del operativo policial que se desplegó.
El muchacho intentó darse a la fuga por entre medio de la multitud que se agolpó fuera de la casa, lo que generó una serie de incidentes entre los vecinos y los efectivos policiales. Al revisar la casa donde estaba escondido, la policía encontró dos revólveres, uno calibre 38 y otro 32, que podrían haber sido utilizadas en el asalto.
Estas armas eran sometidas a las correspondientes pericias que determinarán si tuvieron participación directa en la muerte del taxista.