El episodio se produjo a las 17.00, luego de que Ferreyra pasara la noche atrincherado en su casa, y advirtiera que la Justicia intentaba involucrarlo en una causa, sin pruebas.
Inmediatamente después de efectuarse el disparo, el Malevo, que tenía puesta una camisa negra y su sombrero distintivo, fue atendido en la torre por un médico de Gendarmería, quien constató que aún continuaba con vida.
Luego de bajar el cuerpo de la plataforma, las autoridades llevaron de urgencia al ex comisario a un centro asistencial de la zona, pero llegó sin vida.
No tengo nada que ver en el tema que se me acusa, afirmó el Malevo antes de dispararse, y señaló que la orden de detención en su contra tenía que ver con una persecución. A la vez, remarcó que iba a defenderse solo, y confirmó que este jueves lo visitó un sacerdote en su casa, quien le dio la absolución.
Que vengan y que me repriman, no hay ningún inconveniente. Mi familia ya tiene instrucciones, desafió el ex comisario minutos antes del trágico final.
Pese a que sus familiares trataron de convencerlo para que bajara, el ex comisario no lo hizo y, a las 17.10, se descerrajó un tiro en la cabeza. Polémico
Varios acuartelamientos y una fuga cinematográfica tras ser condenado a prisión perpetua por triple homicidio le concedieron al ex comisario Mario Malevo Ferreyra una fuerte notoriedad pública a principios de la década pasada.
Sin embargo, su actuación en la fuerza se remonta a la época de la represión ilegal, en la que cometió delitos de lesa humanidad bajo las órdenes del general gobernador Antonio Bussi, según determinó la Justicia.
Luego la justicia lo condenó por triple homicidio, pero horas más tarde de conocer la sentencia, el ex comisario protagonizó una fuga de película, que incluyó diferentes amenazas con una granada de guerra en la mano.