Imputan a Sergio Tasselli por millonario fraude contra Edecat
Bajo su mando y el de Osvaldo Iglesias la concesionaria de la energía eléctrica contrajo una deuda de más de 7 millones de dólares con el Bank Boston. Las acreencias de esa deuda aparecieron al cabo de los años en poder de firmas todas vinculadas a Sergio Taselli. También se le alquilaban a firmas de su pertenencia bienes y servicios por los que se sobrefacturó abusivamente. El fiscal le imputa “administración fraudulenta”.
Sergio Taselli, Osvaldo Carlos Iglesias, Marta Yatzkaier y José Luis Cuerdo, todos ex miembros del directorio de la empresa Edecat S.A., fueron imputados por el delito de “administración fraudulenta” por haber generado maniobras ilícitas que le generaron a la concesionaria del servicio de energía eléctrica local un endeudamiento que supera los 40 millones de pesos. La maniobra fue pergeñada entre enero de 1996 y marzo de 2004, cuando los imputados estaban al frente de la firma prestataria, y consistió en contraer deudas financieras y de servicios de Edecat a favor de varias pequeñas empresas, todas con domicilio legal en Buenos Aires y vinculadas a los mismos sospechados.
La imputación por el delito de “administración fraudulenta” y la orden de indagatoria de estas cuatro personas fue firmada por el fiscal de instrucción Juan Pablo Morales, que durante un año y medio manejó la causa con extremado celo para evitar que trascendieran detalles o que se entorpecieran las averiguaciones.
Durante ese tiempo realizó mediante exhortos allanamientos en firmas propiedad de Sergio Taselli en Buenos Aires, tales como Poliservicios S.A., Molinos y Establecimientos Harineros Bruning y Transnea S.A.
La denuncia original fue radicada en los primeros meses de 2004 por los abogados José Vila Melo y Enrique Lilljedahl (h), quienes representan a Alberto Taselli, hermano de Sergio y actual presidente de Edecat. Éste desembarcó en la firma concesionaria en marzo de ese año y advirtió el faltante de una importante cantidad de documentación contable de la empresa. Tras solicitar sin éxito y en reiteradas oportunidades a las ex autoridades la entrega de esa documentación, se radicó una denuncia penal por “retención indebida”.
Con el tiempo se descubrió lo que constituyó una verdadera obra de vaciamiento. Entre enero de 1996 y hasta el 10 de marzo de 2004, el presidente Iglesias, el vicepresidente Sergio Taselli, la directora Marta Yatzkaier y el síndico José Luis Cuerdo, “en franca violación a los deberes a su cargo perjudicaron los intereses confiados por la firma Edecat S.A. mediante la gestión de un crédito con el Bank Boston de 7.400.000 dólares para la financiación de exportaciones”.
Según la investigación que lleva adelante Morales, y en base a documentación brindada por los denunciantes, los motivos por los que se adquirió el millonario crédito van “en absoluta contravención al objeto societario de la misma”, con lo cual se generó “una inmensa cantidad de deudas crediticias indocumentadas, de las cuales no se conoce origen ni destino”.
Además de la deuda financiera detectada por las actuales autoridades de Edecat, se descubrió una importantísima deuda lograda a través de sobrefacturaciones a favor de las empresas Poliservicios S.A., Molinos y Establecimientos Harineros Bruning S.A. y Transnea S.A., entre otras, “con el fin de procurar un lucro indebido para éstas, curiosamente todas vinculadas al propio Sergio Taselli.
Las maniobras generaron un “gran pasivo o vaciamiento a Edecat S.A., que generó un gravísimo perjuicio patrimonial”.
s Taselli, el acreedor
A través de la investigación se determinó entonces que Edecat poseía una importante deuda en concepto de financiación de dinero y, también, por la prestación de servicios que habían sido sobrefacturados.
Con respecto al primer rubro, el crédito de más de 7 millones de dólares que se obtuvo a través del Bank Boston, éste fue cancelado con la obtención de otro empréstito otorgado por el banco AMBRO BANK, originario de Holanda, con un altísimo costo financiero.
Luego se confirmó que el préstamo fue pagado a mediados de 2003 por una empresa fantasma que nadie conoce, que solamente figura en un asiento contable con el nombre de “Old Tenacon”.
A los pocos días se advirtió que esa empresa “fantasma” cedió en parte sus acreencias a otras empresas todas vinculadas a Sergio Taselli por más de 30 millones de pesos.
Las firmas en cuestión fueron identificadas como Poliservicios S.A., Transnea S.A., Circum S.A., Miramonte, Central Térmica Sorrento, Yacimientos Carboníferos Río Turbio, Centrales Térmicas del Nea y el propio Sergio Taselli.
De esta manera, la empresa encargada de suministrar energía eléctrica a los catamarqueños, un servicio concesionado por el propio Gobierno provincial en 1996, le debía una fortuna a otras firmas que pertenecen todas al mismo Sergio Taselli, uno de los dueños de Edecat.
La maniobra fraudulenta se tradujo, como lo vino publicando durante años este diario en forma reiterada, en un servicio público cada vez más deficiente. Durante los años que duró la gestión de Iglesias, Yatzkaier y Sergio Taselli no se realizaron inversiones de infraestructura, a pesar de que éstas se veían favorecidas por la convertibilidad.
Tras conocer la imputación en contra de Osvaldo Iglesias el abogado defensor Ramón Robledo planteó la prescripción de la causa, por considerar que desde 1997 -cuando se contrajo la deuda con el Bank Boston- hasta la fecha pasaron más de seis años previstos como pena máxima para el delito de “administración fraudulenta”.
En contra del planteo, los abogados Lilljedahl y Vila Melo recordaron que la Corte Suprema de Justicia de la Nación sostuvo que “las distintas acciones de infidelidad o abuso realizados bajo un mismo mandato constituyen un hecho único y global de administración fraudulenta, pues la gestión es un concepto jurídico indivisible -sin perjuicio de su divisibilidad material, espacial o temporal-, que presenta un único designio y una sola rendición de cuentas final”.