domingo 26 de julio de 2026

Declararon la madre de la menor asesinada y familiares del acusado

Los testigos aportados por la madre de Rocío hablarían sobre actitudes asumidas por Páez antes del hallazgo del cadáver. La concubina y cuñados del acusado defendieron su coartada.

La madre de Rocío Ubilla declaró ayer por primera vez en la causa y aportó importantes datos, como nombres de testigos que podrían echar luz sobre el homicidio de la estudiante de 15 años, ocurrido el 24 de octubre pasado. Asimismo, el martes pasado en horas de la tarde el fiscal de instrucción Rodolfo Maidana le tomó declaración testimonial de la concubina del policía Manuel Páez, único acusado y detenido en la causa, y a dos cuñados ye un concuñado del imputado (ver aparte)

Ivana Ubilla concurrió ayer a los tribunales de Junín al 600 acompañada por su madre Graciela Angélica Ubilla y por los abogados Víctor Pinto y Mario Nieva, aunque la declaración, por tratarse de una testigo, fue tomada sin la presencia de los querellantes particulares y actores civiles.

Al término de la declaración, la mujer comentó a El Ancasti que aportó nombres de “vecinos y conocidos” que pueden aportar elementos de interés para la causa. Fuentes ligadas a la investigación ampliaron sobre el tema al señalar que se trata de personas que pueden mencionar situaciones que se produjeron durante los días en que Rocío había sido declarada desaparecida, es decir antes del lunes 30 de octubre, día en que se encontró su cuerpo sin vida, en un descampado ubicado al sur del barrio Santa Marta.

Estas personas serán llamadas a declarar a la brevedad por el fiscal Maidana, ya durante ese lapso de tiempo ocurrieron evidentes maniobras que tendieron a desviar la investigación y orientar la pesquisa hacia otros puntos. Por caso, hubo llamados anónimos que aseguraron que Rocío se encontraba en algun prostíbulo de la capital santiagueña o de las Termas de Río Hondo, lo que llevó a la justicia catamarqueña y de la vecina provincia a allanar cuatro casas de citas, obviamente con resultado negativo.

Rocío Ubilla fue asesinada el 24 de octubre pasado en horas de la mañana. Tras concurrir al Colegio “Fidel Mardoqueo Castro” y encontrar las puertas del establecimiento cerradas por desinfección, volvió a su casa del barrio Santa Marta pero no ingresó y decidió caminar por avenida Manuel Navarro hacia el sur. Los investigadores sospechan que a un par de cuadras de su vivienda fue levantada en su motocicleta Yamaha YBR 125 por el cabo Páez, que la llevó hacia el mismo lugar donde el lunes 30, seis días después de la desaparición, la Policía encontró su cadáver.



“Conforme”

En diálogo con este diario, Ivana Ubilla dijo no tener conocimiento sobre una supuesta relación clandestina entre el cabo de policía Manuel Páez y su hija. “A mi no me consta, ni ella ni las compañeras de ella me dijeron nada que haga suponer algo como eso”, señaló la mujer.

En ese sentido, admitió que su hija tenía “poca relación” con la gente del barrio. “Ella vivía en su mundo, en una palabra no le daba “bola” a la gene del lugar”, señaló la mujer, que también admitió desconocer si Páez le realizaba insinuaciones o propuestas indecorosas a su hija. “Si yo hubiese sabido algo así lo encaraba personalmente”, afirmó.

En el diálogo con la prensa, Ivana Ubilla se mostró conforme con la forma en que se está investigando la causa. “La causa está encaminando, se está trabajando bien, no como al principio, cuando se debía buscar a mi hija y no se la buscaba”, señaló la mujer.

Al respecto, recordó que entonces “nos movimos nosotros más que la Policía”.

“El rastrillaje yo ya lo había pedido el mismo martes, lo volví a pedir el miércoles y el jueves, porque yo no sabía si Rocío había llegado al colegio, yo tenía sospechas de que podía haber desaparecido antes de llegar a la parada de ómnibus, sobre todo por los antecedentes que hay en el barrio sobre chicas ultrajadas, por lo menos tres casos anteriores”, sostuvo la mujer, que tras su declaración mantuvo una breve reunión con la fiscal general María del Milagro Vega.

Por otra parte, ayer trascendió que una compañera de escuela de Rocío Ubilla, que sería de apellido Silva, habría recibido amenazas anónimas directamente vinculadas al tema sobre el que ya declaró en la causa. Se supo que la adolescente y sus padres radicaron la denuncia penal en la fiscalía correccional Nº 7, a cargo de Miguel Mauvecín.
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