Según lo determinaron las pericias accidentológicas, el camión que volcó el sábado por la noche sobre la ruta 38 a la altura de la cuestecilla de El Portezuelo y que produjo la caída de un automóvil con seis personas a bordo hacia un barranco de unos 15 metros, se había quedado sin frenos, lo que produjo que su conductor perdiera el control. Por fortuna, tal como lo informara ayer EL ANCASTI, sólo dos de los ocupantes del auto resultaron con fracturas en distintas partes de su cuerpo y se encontraban fuera de peligro.
Así fue confirmado por fuentes judiciales, las que señalaron que la falla mecánica fue confirmada por los peritos que trabajaron en el lugar del accidente, quienes ayer pudieron sacar el vehículo del fondo del barranco y sacar el camión del medio de la ruta. El camión, que era conducido por Adrián Moyano (37) y llevaba un cargamento de azúcar desde Tucumán hacia la provincia de Mendoza, había quedado sin frenos aproximadamente un kilómetro y medio antes del vuelco, justo en un tramo de curvas y contracurvas en bajada.
Moyano intentó controlar el camión, pero en el último giro, el acoplado con la carga se tumbó hacia adentro de la ruta y terminó volcando el camión, que terminó en medio de la ruta.
Justo en ese momento circulaba en el sentido contrario un Peugeot 306 que era conducido por José Dante Vázquez (43), que iba acompañado por su esposa, Ivana Gordillo de Vázquez; sus dos hijos de 10 años y 10 meses; la abuela de la mujer, Dolores Orellana de Soto (78), y Enrique Ferreira, un amigo de la familia.
Al ver que el camión se le iba encima de su automóvil, Vázquez intentó una maniobra para eludirlo, pero luego de rozar al camión, perdió el control y el auto cayó hacia el precipicio, de unos 15 metros, donde dio un tumbo, pero quedó sobre sus cuatro ruedas.
El conductor, la esposa y los dos niños salieron prácticamente ilesos. En tanto que Orellana de Soto y Ferreira quedaron atrapados en el interior del vehículo y tuvieron que ser rescatados por personal de Bomberos. Ambos sufrieron fracturas y fueron intervenidos quirúrgicamente, aunque en ningún momento corrió riesgo su vida.