Un joven deberá cumplir un año de trabajos comunitarios en una parroquia de la localidad de San Isidro luego de que se declarara responsable de las lesiones que le provocó a otro muchacho en una pelea, a quien además le deberá pagar 150 pesos a modo de resarcimiento económico.
Así fue decidido en una audiencia única de suspensión de juicio a prueba o probation, realizada días atrás en el Juzgado Correccional Nº 2, a cargo del juez Luis Mario Varela.
El acusado en este caso es Ángel Osvaldo Fadel, quien fue enviado a juicio bajo la acusación de haberle propinado una golpiza a otro joven de apellido Velárdez, en un hecho ocurrido el 31 de julio del año pasado, en la localidad de San Isidro.
De acuerdo con lo que consta en el expediente, Fadel se declaró responsable del hecho ocurrido tras una discusión que mantenía con otra persona, Franco Vergara, y en el cual Velárdez intervino para separarlos.
Al no contar con antecedentes penales y en virtud de que el delito que se le imputaba -lesiones leves- tiene una pena leve, el juez Varela concedió el beneficio de suspensión de juicio a prueba. Por esta concesión, el juicio contra Fadel no se realiza y se le aplican una serie de medidas correctivas para enderezar su conducta.
En la resolución, el juez determinó que Fadel deberá cumplir 3 horas semanales de trabajo comunitario en la parroquia San Isidro Labrador de la localidad de San Isidro, departamento Valle Viejo, durante el término de un año. Además, Fadel se ofreció a pagar 150 pesos en efectivo a modo de resarcimiento económico para Velárdez, que fueron aceptados por el damnificado, y que ahora deberán depositarse en una cuenta especial que se abrirá en el Banco Nación.
El beneficio se anulará si Fadel no cumple con las disposiciones del juez o si en el mismo tiempo comete otro delito. En ese caso, el juicio se hará y la pena que recibirá no será de cumplimiento condicional sino que se lo enviará sin remedio a la cárcel.