ver más
EDITORIAL

Lo que las estadísticas no explican

Lo que las estadísticas no explican es cuántas son o serán las víctimas de la depresión económica si es que la cuarentena se prolonga indefinidamente.
16 de abril de 2020 - 01:02 Por Redacción El Ancasti

Como una derivación no calculada, la explicación del presidente Alberto Fernández sobre el éxito parcial logrado en el achatamiento de la curva de contagios del coronavirus generó días pasados mucho material para los clásicos memes que circulan por las redes sociales con el propósito de hacer más llevadero el período de aislamiento obligatorio. Pero está claro que el propósito central de la exposición fue justificar la prolongación de la cuarentena.

Tal vez no haya sido políticamente correcta la comparación de la evolución del coronavirus en la Argentina con la de otros países, por ejemplo los europeos, e incluso algunos otros de la región. Pero la realidad indica que la decisión temprana de decretar el aislamiento social obligatorio evitó situaciones de catástrofe como las que se advierten en algunas otras naciones.

Un trabajo elaborado por Esteban Lifschitz, investigador del Instituto de Medicina para la Seguridad Social y Evaluación Tecnológica de la Universidad de Buenos Aires, señala con abundantes datos que, en base a “un análisis de la evolución de la mortalidad antes y después de la implementación del aislamiento social preventivo obligatorio, es posible estimar que la cuarentena ha colaborado de manera directa e indirecta para evitar entre 80.000 y 120.000 muertes en Argentina hasta el 15 de mayo a partir de haber logrado una ampliación en el número de días requeridos para duplicar los fallecimientos”.

Pero el costo del aislamiento social obligatorio ha sido, como es fácilmente comprobable, la paralización de la economía. Este fenómeno permite hacer lecturas que van más allá del éxito de la cuarentena en términos de aplanamiento de la curva de infectados y muertos.

Lo que las estadísticas no explican es cuántas son o serán las víctimas de la depresión económica si es que la cuarentena se prolonga indefinidamente.

Lo que las estadísticas no explican, porque no están en condiciones de hacerlo, es cuántas son o serán, en un futuro no demasiado lejano, las víctimas de la depresión económica si es que la cuarentena se prolonga indefinidamente. No sólo la cantidad de pobres, que si tienen, como hasta ahora, una asistencia eficiente del Estado pueden sobrevivir, sino sobre todo los que caigan en situación de indigencia, con problemas relacionados con la alimentación o el acceso al sistema de salud.

De persistir durante varios meses el aislamiento social obligatorio, habrá que empezar a dar cuenta de nuevos datos, porque tal vez la curva achatada del coronavirus persista mientras crece exponencialmente la curva de los afectados por la paralización de la economía. 

Es cierto que desde el comienzo de la pandemia el Estado se ha mostrado activo para asistir a los sectores más vulnerables de la población, pero la evidente limitación que tienen las finanzas públicas plantea el interrogante respecto de cuánto tiempo más se podrá contener a las víctimas del parate económico.

En función de los resultados estadísticos, la cuarentena goza de amplio consenso social. Pero el gobierno debería empezar a planificar una salida ordenada, prudente y progresiva para evitar costos sociales muy graves en los próximos meses.n

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar