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CARA Y CRUZ

Socios del tarifazo

9 de abril de 2019 - 04:23 Por Redacción El Ancasti

En el conflicto por el precio de la energía, oficialismo y oposición disputan el deslinde de responsabilidades. 
Lo del FCS-Cambiemos es conmovedor. Acomete la misión imposible de sacar a la Casa Rosada de la línea de fuego, cuando la razón del desmadre es la decisión política nacional de eliminar el subsidio a la energía sin discriminar lomos para el lonjazo, brutalmente, y para colmo vincular la tarifa al volátil dólar. Sin el ingreso de los subsidios, las mayoristas incrementaron exponencialmente el precio de su producto para compensar: 1.800% en dos años, que se harán 3.000 para agosto si la masacre continúa. Es para mantener rentabilidad y asegurar inversiones, dicen en la Casa Rosada, aunque seguramente las mayoristas han de sacar algo más, que acá nadie se priva de aprovechar el río revuelto y para darle gusto a la angurria la inflación galopante viene también al pelo.


Para apuntalar su postura, los positores marcan a la EC SAPEM. Plantean lo extraño de que la tarifa catamarqueña sea superior a la de provincias de características similares, como La Rioja o Santiago del Estero, e insisten con la multimillonaria deuda que la firma acumuló con la Compañía Argentina del Mercado Mayorista Energético (CAMMESA), saldada una parte con bonos y refinanciada la otra en cuotas. Es por esta deuda, producto para ellos de la ineficiencia de EC SAPEM, que el tarifazo cae más duro en Catamarca.
Frente a estos argumentos, las tropas gubernamentales pasaron a la contraofensiva. 
La EC SAPEM no hace más que distribuir un producto, la energía, que debe comprar a la mayorista. Si el precio del producto sube, también debe subir el precio por el servicio de distribución pues, de otro modo, ¿cómo se compra lo que se tiene que distribuir? 
En este sentido, subrayan que, mientras el precio de la energía subió 1.800% en dos años, el de la distribución creció solo un 585%, prueba de que EC SAPEM es un dechado de virtudes administrativas.
Agregan todo el chimichurri contra el macrismo y destacan que la Provincia no le cobra impuestos a la EC SAPEM, por lo que no contribuye a la carga fiscal de las prohibitivas boletas.


Mientras los dos polos del arco político intercambian mandobles, se demoran las respuestas para los desesperados usuarios, que no pueden pagar el servicio.
Lo que convendría tener en cuenta es que los Estados nacional, provincial y municipal son socios en las suculentas utilidades del tarifazo, pues lo que embuchan por impuestos y tasas crece en la misma medida que el precio de la energía. También es beneficiario de la sacudida el ENRE, que se queda con el 1,5% sobre el básico energético por la fiscalización.
Considerar esto contribuye a entender algunos movimientos.
La aflicción del Gobierno por el tarifazo se tornó más acuciante recién ahora que los usuarios, con el agua al cogote, le van a golpear la puerta en masa. Actitud lógica: quien les cortará el servicio es la EC SAPEM, no CAMMESA, y los entreveros dialécticos acerca de qué parte del tarifazo es culpa de cada uno les importan más bien poco.
La oposición, por su parte, pretende sacar provecho con medias verdades de una situación que es consecuencia directa de decisiones políticas tomadas por el Gobierno nacional con el que comulgan, al que nunca, en el transcurso de la construcción de este 1.800% de aumento, le exigieron que parara la mano.


La carga fiscal en la boleta de luz está entre el 34 y el 36% del precio básico de la energía, el precio “puro”, conformado por lo que cobra CAMMESA y lo que cobra la EC SAPEM. Y todos ligan, porque la recaudación del IVA se coparticipa con las provincias, de modo que no es cierto que el erario local no perciba impuestos por el servicio de energía. Catamarca, como se sabe, tiene un porcentaje de coparticipación más alto que el de otras provincias similares.
36% del básico energético. Lindo paquete. 
¿No se podrá meter el cuchillo ahí para aliviar a los usuarios?
 

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