Del aire a la fábrica: El ozono revoluciona la industria argentina
Desde la provincia de Córdoba, una empresa liderada por el ingeniero Javier Fontaine está transformando la sanidad industrial con tecnología 100% nacional. Más de 130 plantas lácteas, bodegas y embotelladoras ya utilizan este gas para optimizar sus procesos de forma sustentable.
El avance de la tecnología en el sector agroindustrial argentino ha encontrado un aliado inesperado en una molécula presente en la atmósfera: el ozono. Ozonizer, una firma cordobesa, ha logrado convertir este recurso en un modelo de negocio en plena expansión, ofreciendo soluciones que eliminan microorganismos sin dejar rastro químico.
Para entender el impacto de esta innovación, planteamos las preguntas clave sobre su funcionamiento y aplicaciones:
¿Qué es exactamente el ozono y cómo actúa?
El ozono es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno. Su principal característica es su elevada capacidad desinfectante, la cual ejerce a través de un proceso de oxidación. Según explica Fontaine, la molécula "entrega el átomo extra que tiene y mata microorganismos oxidando y rompiendo cadenas carbonadas".
Un detalle curioso es que este gas es el responsable del característico "olor a tierra mojada" que percibimos durante las tormentas, ya que la naturaleza lo produce mediante descargas eléctricas.
¿Por qué no se puede comprar envasado?
A diferencia de otros insumos industriales, el ozono tiene una vida útil muy corta, lo que impide su almacenamiento prolongado. Por este motivo, el modelo de Ozonizer se basa en la fabricación de equipos que generen el gas directamente en el lugar de uso. Estos dispositivos concentran el oxígeno del aire y producen el gas en tiempo real mediante descargas eléctricas controladas.
¿Cuál es su rol crítico en la industria láctea?
Actualmente, más de 130 industrias lácteas en Argentina utilizan esta tecnología, especialmente en las cámaras de maduración de quesos.
El problema: La humedad y temperatura necesarias para el queso favorecen el crecimiento de hongos indeseados.
La solución: El ozono elimina estos hongos sin afectar los fermentos propios del queso. Como señala Fontaine, el hongo es un "enemigo muy caro" porque penetra en el producto y obliga a "tornearlo" para quitarlo, generando pérdidas.
¿Qué ventajas ofrece a las embotelladoras y bodegas?
En el sector de las embotelladoras de agua, el ozono representa el 30% del trabajo de la empresa. Su gran ventaja competitiva frente al cloro es que no transmite sabor al agua ni deja residuos, permitiendo desinfectar bidones y sistemas de almacenamiento de forma neutra.
Por su parte, las bodegas lo emplean para sanitizar barricas de vino después de la limpieza con vapor. Al ser un proceso que no altera aromas ni deja químicos, preserva las características organolépticas originales de la bebida.
Una apuesta por la sustentabilidad y el sello nacional
Más allá de la desinfección de productos, la tecnología se expande hacia el tratamiento de efluentes industriales, ayudando a degradar contaminantes orgánicos e inorgánicos para cumplir con normativas ambientales.
El valor diferencial de esta propuesta radica en su eficiencia: utiliza el aire como materia prima y tiene un bajo consumo energético. Además, Fontaine destaca con orgullo que el desarrollo es íntegramente local: “Es todo trabajo nuestro, trabajo 100% argentino”.