Buenos Aires

Evacuaron dos escuelas por fugas de gas

Siguen las denuncias por las malas condiciones de la infraestructura escolar. Los nuevos casos son en una primara y en una secundaria
lunes, 06 de agosto de 2018 · 17:53

Mientras continúa la conmoción por la explosión en la escuela 49 de Moreno, los directivos de la escuela secundaria N° 7 de Pilar y de la Primaria N° 8 de Merlo debieron evacuar esta mañana a sus alumnos por escapes de gas. Los docentes y padres de alumnos de los establecimientos afirman que, tal como sucedió en Moreno, ya se habían presentado denuncias por el estado edilicio de las escuelas. 

En el primer caso, el director de la institución resolvió ubicar a los chicos en el patio para dejarlos fuera de peligro, pero luego suspendió las clases en cuanto vio una estufa defectuosa y un toma corriente enchufado a su costado.

En Merlo la situación fue distinta: la directora pidió a los padres que entraran al establecimiento y allí les advirtió que había “pequeñas pérdidas de gas”, además de otras irregularidades. Sin embargo, aclaró que las clases continuarían por pedido estricto de la inspectora. Los padres se resistieron, sacaron a los chicos del lugar y radicaron una denuncia en el comando de bomberos del distrito, quienes luego junto a personal de Defensa Civil comprobaron que había cinco escapes de gas en el lugar. 

Según relató el docente Fernado Sorrentino, el olor a gas en la escuela de Pilar se empezó a sentir alrededor de las 10:40 en la sala del auditorio del establecimiento. ”A la luz de lo acontecido el jueves pasado con los compañeros Sandra y Rubén, armamos un dispositivo para estar alerta ante cualquier falla que hubiera”, relató el profesor en referencia a los fallecimientos de la vicedirectora Sandra Calamano (48) y el auxiliar Rubén Rodríguez (45), víctimas de la trágica explosión del jueves pasado. 

“Por primera vez en la vida veo una estufa que no es de tiro balanceado, infraroja, no tenía llave para regular a la vista y al lado de la estufa conectado un toma corriente como si fuese un bypass  por afuera, cuando todos sabemos que no puede estar al lado si hay una perdida”, recordó el docente. Fue en ese momento, que los trabajadores de la institución hicieron un acta firmada por los testigos y le recomendaron al director que tomara medidas. “Resolvió primero ubicar a los chicos en el patio donde no hubiese riesgo y luego suspender las clases”, afirmó. 

Las muertes de Calamano y Rodríguez dejaron al descubierto la emergencia de las escuelas bonaerenses y la falta de respuestas de la gobernación ante las denuncias de directivos por el mal estado de la infraestructura.

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