El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Armando Cavalieri, podría -después de 32 años-, dejar la conducción del gremio de mayor cantidad de afiliados del país, ya que se multiplicaron los rumores sobre la posibilidad de que no se presente por otro mandato en las elecciones previstas para dentro de seis meses.
Cavalieri, de 83 años, y jefe del voluminoso gremio desde 1986 de manera ininterrumpida, habría en los últimos días confesado su intención de dar un paso al costado en reuniones privadas con sus estrechos colaboradores del sindicato. Pero más que su edad, otro factor que influiría en su decisión de alejarse el gremio sería la denuncia en su contra por la que fue imputado en Córdoba, por un presunto fraude millonario como presidente de la Obra Social de Empleados de Comercio y Actividades Civiles (Osecac).
También recibió una denuncia por incumplimiento del cupo femenino en su sindicato, formulada por la dirigente opositora Leticia Baibiene, quien la presentó ante la Oficina Anticorrupción recientemente.
En ese contexto, el referente del sector de los "gordos" de la CGT bendeciría a un dirigente suyo (aún no trascendió su nombre) para su sucesión en Comercio y quedaría como un hombre de consulta de aquí en más, mientras desarrolla su defensa en la Justicia.