El megajuicio por corrupción vinculado a los negocios del empresario Lázaro Báez y la ex presidenta Cristina Kirchner toma forma luego de que el fiscal Carlos Giménez Bauer pidiera que el Tribunal acepte la competencia en ambas causas, aunque resta saber quién será su reemplazante tras su renuncia y como se resolverá la falta de recursos para el sistema judicial.
La acumulación de las dos causas que ya están en juicio es un proyecto que viene desde hace años, cuando cada uno de los expedientes era investigado por distintos jueces, pero todo se encamina ahora concentrarse en un único lugar: el Tribunal Oral Criminal 9 de la Capital Federal.
Primero recayó en el la causa por la "ruta del dinero k", en la que está preso Báez aunque no Cristina Kirchner, pues nunca fue citada a indagatoria y sólo se llegó a un pedido en ese sentido de la Fiscalía a cargo de Guillermo Marijuan y de las querellas Unidad de Información Financiera y Oficina Anticorrupción. Luego, la causa por el fraude en la obra pública en la que está procesada Cristina Kirchner y Lázaro Báez recayó en el Tribunal Oral Federal 2 que, por conexidad con la "ruta del dinero k", la giró al 9.
Ahora, el fiscal de juicio que tiene competencia con el Tribunal Oral Criminal 9 dio el aval para la acumulación de ambas causas. "La tarea deberá ser abordada sin demoras. Para ello, la dimensión y complejidad de la investigación y los puntos de contacto con otras en trámite en el fuero aconsejan plantearse estrategias y medios eficientes de adquisición", remarcó, al tiempo que aludió a razones de "economía procesal".
No obstante, no está todo dicho pues aún hay otras dos causas más relegadas que se supone también se van a concentrar en el mismo lugar, que son Hotesur y Los Sauces, en las cuales Cristina Kirchner está imputada junto a sus dos hijos y los empresarios Lázaro Báez y Cristóbal López.