Entrevista

"El Papa está mucho más allá de las cuestiones partidarias"

El monseñor Fazio dijo que quienes dicen que Francisco no vendrá al país en 2018 porque no lo quiere al presidente Macri están 'Muy equivocados'
viernes, 29 de septiembre de 2017 · 16:25

"Comprendo que el Papa no tenga ganas de viajar porque hay un clima muy crispado en la sociedad argentina. No se lo he preguntado, pero me parece que él considera que no están dadas todas las circunstancias para una visita al país, para que no le manipulen sus gestos, como ha ocurrido en el pasado, lamentablemente".

Son palabras de monseñor Mariano Fazio, el sacerdote argentino que en enero último se convirtió en el número dos de la prelatura del Opus Dei, en una entrevista con LA NACION en Villa Tevere, el cuartel general de la prelatura, ante la confirmación de que el Papa no vendrá al país en 2018.

Intelectual, de 57 años, muy cercano a Francisco, autor de varios libros y hasta diciembre de 2014 Vicario del Opus Dei en la Argentina, Paraguay y Bolivia, destacó la urgente necesidad de reconciliación que hay en el país .

-El Vaticano hoy salió a decir que el Papa no viajará a la Argentina en 2018. ¿Está soprendido?

-No. Conozco la situación y hay un clima muy caldeado. Espero que después de las elecciones las cosas se calmen y que haya un ambiente más tranquilo, algo fundamental para que el Papa pueda ir. Y estoy convencido de que cuando vaya será un éxito.

-¿Qué condiciones deberían darse para una visita del Papa?

-Me parece que la sociedad argentina necesita reconciliación. Hace un tiempo hubo una polémica en la Argentina con la palabra reconciliación. Me parece que es una palabra santa porque es algo propio de los cristianos y de las buenas personas saber perdonar, saber darnos un abrazo después de haber estado peleados y especialmente en la Argentina donde corrieron ríos de sangre. Todas las intervenciones del Papa en Colombia fueron hacia la reconciliación. No fue interpretado a favor de una parte u otra de la sociedad. En ese sentido fue un viaje muy modélico porque superando las circunstancias logró que el pueblo colombiano se diera cuenta de que tenía que darse un abrazo. En la Argentina todavía tendríamos que darnos ese abrazo. Lamentablemente en los últimos años hubo gente que echó sal en la herida, una herida que se estaba cerrando. Yo considero que el Papa puede ser un instrumento en las manos de Dios para ayudar a cerrar heridas y darnos un gran abrazo.

-¿Por qué cree que es tan compleja la relación del Papa con los argentinos? Allá, cualquier cosa que diga o haga, es criticado. ¿Por qué?

-Creo que está en el ADN de los argentinos, a quienes nos encanta criticar. Por otro lado es la primera vez que tenemos un Papa de nuestro país y los argentinos tendemos a considerarnos el centro del mundo y todas las actitudes que toma el Papa las relacionamos con la situación argentina, cosa que me parece un poco exagerada porque si bien somos un país maravilloso (risas), no somos lo más importante y no todo el mundo gira en torno a Buenos Aires.

-¿Qué le diría a quienes creen que el Papa no va porque no lo quiere a Macri?

-Que están muy equivocados, él está mucho más allá de las cuestiones partidarias, sino que es evidente que quiere que le vaya bien a su país, que ama, como dejó en claro en el videomensaje que envió el año pasado para anunciar que no iba a venir este año.

-El Papa en varias ocasiones confesó haberse sentido utilizado por algunos compatriotas...

-Siendo los argentinos del mismo país del Papa es muy fácil manipular todas sus declaraciones, pero preferiría no entrar en los detalles del caso.

- Cambiando de tema y volviendo al Vaticano, este quinto año del Papa está siendo difícil: en los últimos días una minoría ultraconservadora pidió una "corrección filial" de su apertura a los divorciados vueltos a casar en la exhortación apostólica Amoris Laetitia (AL) y lo ha acusado de propagar herejías. ¿Qué opina de este nuevo ataque?

-Lamentablemente no es la primera vez en la historia de la Iglesia de los últimos años donde hay grupos de personas que atacan al Papa, algunos me imagino con buena intención. Me parece que por un lado es una manifestación de la libertad de opinión que hay en la Iglesia y que el Papa respeta. Por otro lado me parece que es un método totalmente equivocado porque si se trata de una relación filial, un hijo no "corrige" a su padre en público. Cualquier fiel, obispo, cardenal, laico tiene derecho a decirle al Papa lo que le parezca por el bien de la Iglesia, pero me parece que no tiene derecho a hacerlo públicamente y escandalizar a toda la Iglesia con estas manifestaciones de desunión.

-Entre los firmatarios de la carta que pide la "corrección filial" apareció el italiano Ettore Gotti Tedeschi, ex presidente del Instituo de Obras para la Religión (IOR, el banco del Vaticano), que es supernumerario del Opus Dei...

-Considero que él también se ha equivocado, como los demás que han firmado.

-Algunos se habían ilusionado con que terminarían las intrigas en el Vaticano con la llegada de Francisco, pero de nuevo hay venenos. Libero Milone, el ex auditor general denunció hace unos días haber sido echado por un "viejo grupo de poder" que se resiste a las reformas financieras... Y la Santa Sede lo acusó de haberse excedido de sus funciones y de haber espiado a miembros del Vaticano...

-No estoy metido en el fondo del tema. Conozco muchísimas personas de la curia romana y la inmensa mayoría de ellos trabaja silenciosamente, con gran espíritu de servicio, con deseo de servir a la Iglesia y ellos no son noticia. Los que son noticia son los que tienen actitudes un poco ambiguas que despiertan sospechas. Sé que el Santo Padre sufre con esta situación. No soy experto en temas económicos, pero me parece que se han dado paso significativos sobre la transparencia de las finanzas vaticanas, en particular en el IOR. Pero toda reforma, no sólo en la Iglesia, sino en cualquier sociedad, genera reacciones contrarias de personas que están acomodadas y que no quieren que cambie nada, que me parece que son reacciones bastante lógicas desde un punto de vista humano. Me gustaría que por parte de todos los miembros de la curia hubiera mayor espíritu de colaboración y servicio con la reforma que el Papa quiere llevar a cabo.

-¿Ve mucha resistencia?

-Me parece que lo que sale en los medios de comunicación son el pequeño grupo que le resiste al Papa, porque no es noticia que un cardenal, obispo o un oficial de la curia vaticana obedezcan al Papa...

-¿Es una minoría ruidosa entonces?

-Me parece que sí.

-¿Cómo ve el Opus Dei la apertura que hay en el capítulo ocho de AL a los divorciados vueltos a casar, que tánto revuelo ha generado en los sectores conservadores?

-El Opus Dei, como todos los católicos, siempre está con el Papa, es una tradición continua en la historia de la obra que lo hemos aprendido de San Josémaría Escrivá de Balaguer, que decía que hay que estar con el Papa quien quiera que sea. Siempre estaremos con el Papa. En lo que se refiere a AL el prelado (monseñor Fernando Ocáriz) ha escrito: "Pensad también, con corazón grande, cómo ayudar a quienes se encuentran en las así llamadas "situaciones irregulares". El Papa Francisco ha reafirmado que la doctrina no cambia, pero urge a mejorar la atención de estos hermanos y hermanas, a los que es preciso acompañar con una mirada más cercana, de acogida y discernimiento, que les facilite superar esas situaciones, con la gracia de Dios".

-Algunos, en el Vaticano, dicen que el Opus Dei tiene una visión de Iglesia distinta a la del Papa...

-Desde que el Papa ha sido elegido ha tenido muchas manifestaciones de cercanía y aprecio por el Opus Dei. En lo que a mí respecta tengo una amistad con él de la cual todavía estoy emocionado. Ha querido confirmar la elección del prelado el mismo día, una manifestación de grandísima confianza, ha manifestado en la primera entrevista del prelado un agradecimiento por lo que estamos haciendo al servicio de la Iglesia, ha estado muy cercano en torno a la muerte del prelado anterior, Javier Echevarría, ha beatificado al primer sucesor de San José María Escrivá de Balaguer, Álvaro del Portillo, ha firmado tres documentos de virtudes heróicas de fieles de la obra, que están en proceso de beatificación, con lo cual no podemos no estar sino agradecidos por la cercanía que ha manifestado en estos años. En los continuos contactos que tenemos con el Papa siempre ha manifestado su apoyo, su impulso apostólico y en la primera audiencia con el prelado nos encargó directamente las periferias de las clases medias, del mundo del trabajo, diciéndonos algo así como que "ése es su carisma, adelante, siguiendo los pasos de san Josémaría".

-Usted lo conoce a Jorge Bergoglio desde la Conferencia de Aparecida (2007) y estamos en el quinto año de pontificado: ¿cuáles fueron para usted los aportes del Papa a la Iglesia?

-Creo que el Papa desde un punto de vista de la fe siempre es el sucesor de Pedro y por lo tanto hay una gran continuidad con la tradición de la Iglesia. Desde un punto de vista humano, cada Papa es de un país determinado, de una cultura distinta y el Papa ha aportado une estilo nuevo que lo definiría cercano, auténtico, espontáneo, evangélico. Y eso ha hecho que mucha gente se acerque a Dios y a la Iglesia, que estaba muy alejada, al comprobar que es un líder que vive lo que dice. Los otros papas anteriores han sido buenísimos y de altísimo nivel, creo que este estilo es muy revolucionario. Se trata, como dice el papa Francisco, de la revolución de la ternura, del amor, de la cercanía, de la preocupación por los demás. Esto es su gran aporte.

-¿Cómo es la situación interna del Opus Dei con el nuevo prelado y usted como el número dos?

-Estamos viviendo un momento de gran unidad y manteniéndonos muy fieles al espíritu de la Obra, pero también estamos en un momento de fidelidad dinámica porque los tiempos cambian y el Opus Dei es un cuerpo vivo que cambia con los tiempos, manteniendo siempre la fidelidad al carisma fundacional. En ese sentido le estamos haciendo mucho eco a la idea de Iglesia en salida del Papa y queremos fomentar más iniciativas y que todos el mundo piense "yo, en mi circunstancia, qué puedo hacer para llevar el Evangelio a todas las periferias". Periferias que son sociales, existenciales, pero también culturales.

Fuente: La Nación 

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