El ex vicepresidente Amado Boudou se convertirá a partir de
mañana en el funcionario de más alto rango del gobierno kirchnerista en
sentarse, hasta ahora, en el banquillo de los acusados. Afrontará su primer
juicio oral y se transformará en el primer vicepresidente de la historia en
hacerlo. Será por un caso menor, pero que puede causarle serios problemas y
llevarlo a la cárcel en el futuro.
Boudou deberá presentarse a las 9 en los tribunales
federales de Comodoro Py para defenderse de los cargos de "falsedad
ideológica" de documentos públicos porque habría truchado los papeles de
un automóvil para perjudicar a su ex mujer en el juicio de divorcio.
Desde hace años, Andriuolo mantiene un reclamo judicial
contra Boudou por la separación de la sociedad conyugal. Le enrostró al ex
vicepresidente que hizo desaparecer el boleto de compraventa de un departamento
en Mar del Plata para perjudicarla en la división de bienes y que antedató la
fecha de compra de un auto Honda CRX del Sol, modelo 92, para no darle la mitad
de su valor.
Ante la Justicia, Boudou llegó a dar tres versiones sobre
cuándo y cómo compró ese mismo pequeño y llamativo auto descapotable rojo, y
quién o quiénes lo utilizaron desde que por primera vez tuvo sus llaves.
Así, cuando se divorció de Andriuolo y llegó el momento de
separar los bienes, ofreció su primera versión sobre aquel Honda. Ante la
Justicia dijo que lo compró en 1992 y que era, por tanto, un bien
"propio", no "ganancial", ya que ellos se casaron en 1993.
Pero Andriuolo y su abogado, Eduardo Romanin, objetaron esa
versión y desenterraron documentos. Así demostraron que para la fecha que
Boudou dijo que lo había comprado, el auto ni siquiera se encontraba en el
país, sino en medio del océano.
Con pedido de nacionalización fechado el 11 de agosto de
1992 por la importadora Axa Corporation, recién se completaron esos trámites en
octubre de ese año. Un mes después lo compró su primer dueño, Cayetano
Campione, que a los 10 meses se lo vendió a la concesionaria Atlántica
Automotores, de Mar del Plata, que a su vez se lo vendió a Boudou cuando el ex
vicepresidente llevaba ya varios meses casado con Andriuolo.
El Honda, sin embargo, llegó a las manos de Boudou con
documentos adulterados, según determinó el juez federal a cargo de la
instrucción del caso, Claudio Bonadio, quien procesó a los gestores y a la
titular del Registro de la Propiedad Automotor que completaron aquella operación.
Dos versiones más
Boudou modificó entonces su relato y sostuvo que el auto
terminó por conducirlo Agustina Seguín, su siguiente pareja durante una década.
En esa línea, responsabilizó a los gestores por la adulteración de los
documentos y planteó que Seguín se había encargado del trámite, lo que ella
refutó. Replicó ante Bonadio que de los papeles se encargó Boudou y recordó que
él también declaró direcciones falsas en sus DNI, lo que no sucedió mientras
convivieron.
Seguín resultó, además, un eslabón clave en el caso Ciccone.
Trabajó como gerenta en la agencia de viajes Swan Turismo que gestionó 19
viajes alrededor del mundo para el socio del vicepresidente, José María Núñez
Carmona, y otros tres pasajes para uno de sus hermanos, Juan Bautista Boudou, y
su cuñada, Verónica Venturino. Esos viajes los pagó The Old Fund, la sociedad
que se quedó con las acciones de la ex Ciccone.
Esa segunda versión de Boudou sobre el Honda terminó de
tomar forma poco después. Ocurrió cuando presentó su última declaración jurada
ante la Oficina Anticorrupción (OA). En apenas un renglón, consignó que lo
compró el 8 de noviembre de 1993, en vez del 1 de julio de 1992. Es decir,
convalidó el reclamo de Andriuolo.
Sin embargo, el relato de Boudou sobre el Honda registró una
versión más. Fue cuando presentó un escrito ante el juez federal a cargo del
caso Ciccone, Ariel Lijo, a fines de 2012, para defenderse de la acusación por
supuesto enriquecimiento ilícito.
En ese escrito, Boudou destacó su propia "honestidad y
simpleza", para luego detallar sus bienes, entre lo que obvió al Honda.
¿Por qué? Porque lo dejó en manos de sus hermanos, Juan Bautista y Sebastián,
quien ahora vive en Roma.
Con el procesamiento de Bonadio ya a cuestas, la causa recorrió
todo el espinel de apelaciones hasta llegar a la Casación, para luego recalar
en el Tribunal Oral Federal N° 1.
Allí, Boudou deberá ahora afrontar la acusación que presente
la fiscal Stella Maris Scandura. Lo hará junto a su ex pareja Seguín, a la ex
titular del Registro del Automotor 2, María Graciela Angélica Taboada de
Piñero, y a los gestores Andrés Soto y Rodolfo Basimiani.