ver más
cumbre

Villa Giardino: radicales acordaron “redoblar esfuerzos”

Autoridades de la Unión Cívica Radical, legisladores y funcionarios tuvieron dos días de intensas jornadas de debate en Villa Giardino.
25 de febrero de 2017 - 20:17 Por Redacción El Ancasti

Tras un intenso debate, las diferencias se dejaron de lado y la conclusión fue unívoca: Cambiemos debe mutar su ropaje de coalición electoral y parlamentaria para madurar, de ahora en más, en una efectiva coalición de gobierno. Ya no hay más margen para "errores no forzados", advirtieron. Además reclamaron que en los distritos donde no haya lista de unidad se hagan internas, como en la Capital Federal.

Al plantear que lo ideal sería que Cambiemos se amalgame en todo el país con vistas a las próximas elecciones legislativas y que, si no hay acuerdo en algún distrito, se debe dar lugar a primarias, buscaron hacerle un guiño inequívoco a la UCR porteña, que brega para que Martín Lousteau le compita a Pro en la ciudad como candidato a diputado nacional.

Éstos serán los rasgos esenciales del documento final que se conocerá hoy, cuando finalice la cumbre. Aún así, anoche persistían las diferencias en cuanto al tono.

De lo que no hay dudas es de que se ratificará la pertenencia de la UCR a Cambiemos. Eso no se discute. "Cambiemos representa un modelo nuevo de coalición donde conviven la gestión y la política. No seguir en Cambiemos sería volver al pasado", sostuvo el anfitrión del encuentro Mario Negri, jefe del interbloque de diputados de Cambiemos.

Pero hay matices en cómo cristalizar la coalición de gobierno. Están los más duros, seguidores de Ricardo Alfonsín y Juan Manuel Casella, críticos no sólo de los errores del Gobierno, sino también de la pasividad por parte de la conducción del partido.

Está Federico Storani, quien insistió en "institucionalizar" la coalición Cambiemos en una coalición de gobierno. Y está la conducción del partido, encarnado en su presidente José Corral, proclive a no irritar a los socios de Pro con declaraciones altisonantes.

Lo cierto es que la serie de errores políticos que cometió el Gobierno en el último mes y medio no pudo ser más oportuna para el radicalismo.

Hace ya tiempo que algunas voces criticaban la falta de "timing político" en la toma de decisiones en el gabinete, a la que le cuestionan un excesivo perfil de gestión empresarial.

Pero fue el ajuste de las jubilaciones por decreto y el acuerdo del Gobierno con el grupo Macri por el Correo Argentino lo que rebasó el vaso. Lo que antes se criticaba en voz baja fue cobrando potencia. Y en la cumbre radical de ayer se dio rienda suelta a la catarsis.

El más aplaudido fue Gerardo Morales, el gobernador de Jujuy. Y quien más críticas recibió, aunque solapadas, fue Ernesto Sanz, por estas horas de gira con Macri por España. Justamente se le achaca eso: una proximidad demasiada cercana con el Gobierno en desmérito de su partido.

Morales, que fue uno de los detractores de la alianza con Pro el año pasado cuando se celebró la cumbre radical de Gualeguaychú, fue paradójicamente ayer uno de los más vehementes fogoneros de la continuidad de Cambiemos.

Pero con un perfil diferente: "Formamos parte de una coalición, pero necesitamos que Cambiemos sea una verdadera coalición de gobierno y que la UCR ocupe el lugar que debe tener. Nuestro partido debe devolverle política al Gobierno y formar parte de la matriz de todas las decisiones nacionales", exclamó.

Según se planteó ayer, los radicales consideran necesario, para ello, formalizar la creación de una mesa de diálogo en la que la UCR participe de la gestación de las políticas más importantes que adopte el Gobierno en el futuro.

"Desde ese lugar debemos cuidar al Gobierno, cuidar al Presidente, pese a que muchos de su propio palo no lo hacen", asestó Morales, quien advirtió que el partido debe "ponerse las pilas" para enfrentar las próximas elecciones legislativas. "Es una instancia crucial, porque de esas elecciones quedará prefigurada la estructura política y electoral de 2019", insistió.

Casella y Storani pidieron la palabra. "La UCR debe preservar su identidad. Cambiemos ha probado ser una coalición exitosa, logró detener el populismo y el autoritarismo kirchnerista. Ahora debemos avanzar hacia una coalición de gobierno en la que la UCR elabore, desarrolle y controle las decisiones de gobierno. Debe agregar la política a una visión de gobierno integrado en su mayoría por representantes empresarios", enfatizó.

"Cambiemos ha probado ser una coalición electoral exitosa y una buena coalición parlamentaria. Ahora nuestro desafío es convertirla en una coalición política", enfatizó Jesús Rodríguez, miembro de la Auditoría General.

Storani fue en una línea similar. "Por qué hay miedo en institucionalizar Cambiemos. Significa respetar la especificidad de quienes integramos la coalición, pero funcionando como un todo", sostuvo.

"Porque si el Gobierno quiere que sus legisladores levanten la mano, entonces la UCR debe estar en el lugar donde se toman las decisiones", enfatizó, ante el aplauso general.

 

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar