A pesar de que el ministro Juan José Aranguren, en un encuentro con actores del segmento del GNC llegó a decir que el gas vehicular "ya fue", las conversiones volvieron a incrementarse y hay optimismo en el sector.
Según el sitio especializado iProfesional.com, especialistas aseguraron que la tendencia favorable se deba a la permanente suba que experimentaron las naftas, sobre todo en el último año.
Y es que los surtidores acumulan en lo que va de 2017, una suba del 32,7%. Dicho incremento se suma al de todo 2016, cuando los combustibles líquidos subieron un 31,3%.
Actualmente YPF vende su nafta súper a $22,66 el litro, mientras que la opción premium cuesta $26,15, en la Ciudad de Buenos Aires. Las variedades de diesel cotizan a $19,99 y $23,18, respectivamente.
En el caso de Shell, ofrece su opción de súper a $22,94, el litro de V-Power a $26,81, mientras que sus alternativas en diesel van de $20,25 a $23,79.
Opuestamente, el metro cúbico (m3) de GNC cuesta menos de $9,70, también en la Capital.
"La situación en los surtidores repercutió, devolviéndole competitividad al sector tras las subas del año pasado. La realidad es que el GNC volvió a acomodar su precio y eso le aseguró un gran atractivo para generar más conversiones. Las estadísticas de los últimos meses muestran un crecimiento sostenido", afirmó Hugo Lamy, presidente de la Cámara Argentina de Productores de Equipos de Gas (CAPEC).
Dijo que tras llegar al piso de 5.600 conversiones en junio, la industria inició un camino de crecimiento que le permitió cerrar noviembre con un nivel de conversiones cercano a los 9.500 vehículos.
Es decir que hubo un salto del 70% respecto de los meses más flojos.
"El hecho de que el precio de los equipos no cambió en estos últimos dos años también sumó para la recuperación. Hoy la inversión se recupera más rápido", destacó.
Según CAPEC, la instalación de un equipo de quinta generación, considerada la máxima evolución tecnológica en GNC, tiene un precio promedio de $18.000.
En base a ese costo, el ejecutivo consultado aseguró que "la amortización es la más conveniente de las últimas dos décadas, con un lapso que no supera los 6 meses".