El moyanismo, las CTA y la Corriente Federal de los Trabajadores realizaron ayer una multitudinaria marcha al Congreso en repudio a las reformas laborales y previsional, y Hugo Yasky, que lidera la CTA de los Trabajadores, fue el primero en hablar frente a miles de manifestantes.
"Les decimos a los senadores de la Nación (…) guarda que se acabó el anonimato. El que levante la mano en contra de los jubilados va a salir publicado con foto y hasta su fecha de nacimiento. Se acabó lo de votar en contra de un pueblo a cambio de nada", afirmó.
En la Plaza del Congreso se concentró gran cantidad de afiliados de Camioneros, además de representantes de otras organizaciones que convocaron a la marcha como Bancarios, CTERA, filiales de la UOM, Canillitas, CICOP e integrantes de organizaciones sociales como la CTEP y el movimiento Evita, al igual que partidos y agrupaciones de la izquierda y del kirchnerismo, entre ellas La Cámpora, Nuevo Encuentro y Kolina.
Estos sectores gremiales, opositores al Gobierno y la mayoría cercanos al kirchnerismo, marcaron su distancia con la conducción de la CGT que negoció la reforma laboral con el oficialismo y logró dar de baja varios artículos polémicos.
En los cuatro discursos que brindaron los sindicalistas durante el acto hubo críticas contra la reforma laboral, pero sobre todo repudiaron la reforma previsional, que un rato después comenzaría a tratarse en el Senado y que implica un cambio en la fórmula que se utiliza para calcular los aumentos automáticos de los haberes.
El último orador fue el secretario general de la Asociación Bancaria y referente de la Corriente Federal, Sergio Palazzo, quien remarcó: "No queremos ser parte de la derecha que le quita derechos a los trabajadores. Hoy empieza un plan de lucha que nos va a tener en la calle cada vez que el Congreso vote leyes en contra de los trabajadores".
El gremialista, alejado de la conducción de la CGT, cuestionó con énfasis la posibilidad de que sea sancionada la reforma previsional: "Sepan los señores senadores que si levantan la mano, con la otra le están metiendo la mano en el bolsillo a los jubilados y le sacan el plato a los jubilados. Y también se contradicen a sí mismos", planteó.
Pero el mensaje más duro fue el de Yasky, docente y también diputado electo del kirchnerismo, quien afirmó que el Gobierno quiere "un país sin sindicatos. Vamos a construir unidad junto a los movimientos sociales y defensa al estado de derecho. Vamos por más unidad", agregó.