Durante su alocución, Cristina se refirió a la situación de Dilma Rousseff en Brasil y cuestionó el "ataque feroz de los medios" de ese país contra la destituida mandataria. De todas formas, la ex presidenta pareció esbozar una autocrítica y señaló: "No se puede culpar a la derecha, tenemos que evaluar qué no hemos hecho nosotros para lograr esto. Es una cosa regional".
"El avance de lo que denomino los restauradores del orden conservador en innegable en la región. La muestra más evidente haya sido que no hayamos podido detener el golpe institucional que sufrió Dilma en Brasil. En otro momento la relación de fuerzas hubiera impedido que esto llegara a término", señaló.
En ese marco, la ex presidenta dijo que durante sus dos mandatos sufrió intentos de destitución. "El proyecto era destituirme para que no pudiéramos terminar nuestros gobiernos y para tener un relato mediático. Tenemos que ver cómo se está trabajando en la restauración de ni siquiera lo que fueron los '90, digo que en mi país es preperonista. Quieren un modelo que no sea industrializador, en donde la gente trabajadora las clases medias tengan una sensación de culpa por lo que lograron estos años", aseguró.
La condecoración tuvo lugar en el marco del Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) que tiene lugar en la ciudad ecuatoriana de Quito en el que se escucharon mensajes de respaldo a los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Roussef y Cristina Kirchner.
"Golpe parlamentario" y "judicialización de la política" fueron algunas de las expresiones utilizadas en ese foro para aludir a la situación que afecta a estos ex gobernantes que, en palabras del ecuatoriano Rafael Correa, están en el punto de mira de un "nuevo Plan Cóndor" orquestado por fuerzas "retardatarias" de la región.
Poner al descubierto las intenciones de ese plan e impulsar un "pacto ético latinoamericano" son los dos grandes ejes del ELAP, al que asisten hasta el viernes unos 200 delegados de fuerzas progresistas de 23 países.
Doris Soliz, secretaria ejecutiva de Alianza País (AP), el movimiento que gobierna Ecuador y que organiza las jornadas, condenó el "golpe parlamentario" que llevó en Brasil a la destitución de Rousseff (2011-2016), a quien le expresó su solidaridad, al igual que al ex presidente Lula da Silva (2003-2010).