El ex financista Federico Elaskar rompió el silencio y aseguró que la financiera denominada La Rosadita era "una cueva ultramega VIP" por cuyos pasillos "desfiló media Casa Rosada", al tiempo que definió a la ex presidenta Cristina Fernández como "la lavadora número uno".
"Van a ver desfilar a media Casa Rosada ahí adentro, secretarios seguro, que se llevan guita para más tarde llevársela afuera" del país, sostuvo el hombre acusado de la presunta comisión de los delitos de lavado de dinero, asociación ilícita y encubrimiento.
En una entrevista con el programa Animales Sueltos emitida el viernes por la noche, el ex financista contó que "tal vez por morbo o por enojo" miraba las cámaras de seguridad que registraban todo lo que ocurría en la financiera SGI, a la que calificó como "una cueva ultramega VIP".
Asimismo, Elaskar se refirió al vínculo entre el ex presidente Néstor Kirchner y el empresario Lázaro Báez: "Eran amigos, tenían línea directa. Báez es el delincuente más grande de la Argentina, tiene que estar preso, pero alguna protección debe tener todavía. El 29 de diciembre ya había un Gobierno nuevo y no obstante le dieron la falta de mérito".
A la vez, acusó a la ex mandataria Cristina Fernández de ser "la lavadora número uno", ya que indicó que "en sus hoteles decía que tenía ocupado el 80%, pero facturaba por el 10%, hacía ingresar su propia plata".
Finalmente, se refirió al rol de Fabián Rossi, el ex marido de la vedette Iliana Calabró e implicado en la causa por presunto lavado de dinero: "Es un pelotudo. Generaba empatía porque traía alguna que otra putita del teatro. Yo lo conocí a él por (el actor) Juan Carlos Calabró, que era cliente mío y lo trajo buscándole trabajo".