El ministro de Educación, Esteban Bullrich, recibió a los
cinco gremios docentes con representación nacional (CTERA, UDA, CEA, SADOP y
AMET) con el objetivo de destrabar la negociación paritaria y garantizar el
inicio de las clases. Los gremios acusaron recibo de una mejora que podría
poner fin a la incertidumbre sobre el inicio de clases, aunque aclararon que
aún no hay acuerdo.
"Está muy cerca de lo que veníamos planteando",
indicó Sonia Alesso (CTERA) al término del encuentro. La gremialista destacó la
mejora, pero dejó en claro que son las bases docentes las que deben
pronunciarse sobre la oferta.
De acuerdo con los gremialistas que participaron del
encuentro, el Gobierno se comprometió a subir en un 25% el salario inicial,
mientras que para julio el incremento llegaría a 35%. Esto se vería
complementado con una suba a partir del fondo de incentivo docente. De esa
manera, en febrero el salario inicial llegaría a $7.800 y a mitad de año a
$8.500; a ello habrá que agregarle 300 pesos en el primer caso y 500 en el
segundo por el mencionado fondo.
"La matemática es interesante", apuntó Sergio
Romero, de UDA. Su observación fue que "en términos porcentuales la suba
parece importante, pero para el bolsillo es poca plata".
Eduardo López, de UTE, también valoró la propuesta, y la
consideró ajustada a la "realidad": "La propuesta se acerca a la
realidad del supermercado, los aumentos de tarifas", dijo.
En tanto, Roberto Baradel, de Suteba, contó que le pidieron
al ministro "la necesidad de que disputa con cada provincia".
"Los gobiernos tienen que dar una respuesta digan".
Los gremios irán mañana Ministerio de Trabajo a a firmar un
acta, que se encargaron de aclarar que no será para cerrar un acuerdo, sino
para formalizar la paritaria.
Esteban Bullrich hizo hincapié en que "ningún docente
va a ganar menos que el mínimo vital y móvil" y aclaró cómo serán los
aumentos: "Hay un aumento del mínimo salarial que va a 7.800 en el mes de
febrero y a 8.500 a partir del 1 de julio".
Al respecto, contó que hay una cláusula en el acuerdo
propuesto por el Gobierno que estipula que a partir de esta paritaria el sueldo
mínimo docente siempre va a ser 20% más alto que el salario mínimo vital y
móvil: "Si sube el mínimo, automáticamente sube el salario docente".
"Hay una confusión al hablar de aumento salarial y el
piso. Estamos hablando del mínimo en todo el país que estaba muy retrasado.
Debemos ir a una convergencia salarial de todos los docentes. Además de subir
el piso salarial, hacemos un esfuerzo dentro de las medidas que está haciendo
el ministerio de economía que es la inversión que es para que las provincias
reciban a través del fondo de inversión", advirtió el jefe de cartera.
Con respecto al comienzo de clases el próximo 29 de febrero,
expresó: "Soy optimista. El esfuerzo está claro en tratar de que haya
clases, vamos a trabajar muy de cerca y acompañar a los gobiernos
provinciales".