23 de noviembre de 2016 - 04:03 Por Redacción El Ancasti La diputada Elisa Carrió denunció ante la Justicia a dos secretarios y un director del Ministerio de Energía y Minería que encabeza Juan José Aranguren.
En la denuncia penal, que recayó en el juzgado federal de Claudio Bonadío, apuntó contra el secretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda; el subsecretario de Refinación y Comercialización, Pablo Popik; y director nacional de Gas Licuado de Petróleo, Luis Barile.
A los tres, Carrió los denunció por el delito de "negociaciones incompatibles con la función pública" por sus trabajos anteriores en Esso, Pan American Energy, Bridas y otras petroleras, teniendo en cuenta que ahora son funcionarios públicos del área en cuestión.
Desde 1999 hasta 2015, Sureda fue vicepresidente de ventas de la empresa Pan American Energy, la mayor productora de crudo, cuyas acciones comparte con Bridas y la empresa china Cnooc; en tanto que Popik se desempeñó en Repsol YPF, en Exxon y Axion Energy.
Sobre ambos la Oficina Anticorrupción había iniciado actuaciones administrativas: en el caso de Sureda intervino sobre la base de una consulta del propio funcionario, mientras que en cuanto a Popik lo hizo a partir de información obtenida a través de medios periodísticos y le formuló "recomendaciones preventivas".
Ahora Carrió pidió investigarlos "a fin de determinarse si los nombrados, en el ejercicio de sus funciones pudieron haber intervenido sea mediante la suscripción de resoluciones y/o mediante gestiones y/o habiéndose interesado en operaciones vinculadas con empresas de los que fueron parte, hasta antes de asumir la función pública; afectando la imparcialidad y fidelidad en el desempeño de sus funciones".
"La Dirección de Gas Licuado de Petróleo, dependiente del Ministerio de Energía es el área encargada de distribuir entre las empresas fraccionadoras los cupos de gas propano para ser envasados, fijando además las bocas de carga autorizadas para el aprovisionamiento del fluido", explicó Carrió tras denunciar que se habría "beneficiado a las empresas Pan American Energy y Pan American Sur" al eximirlas de aportes de fluidos previstos desde 2005.