Daniel Zalazar, el acusado del triple crimen de la localidad
mendocina de Godoy Cruz, fue trasladado al penal de Boulogne Sur Mer por orden
del fiscal Santiago Garay. Al llegar al Pabellón 5, donde están recluidos los
detenidos por violencia de género y abusos sexuales, el presunto asesino se
mostró sorprendentemente tranquilo y le garantizó a las autoridades de la
cárcel que va a tener un buen comportamiento.
"Soy buena gente, no van a tener problemas
conmigo", dijo Zalazar luego de que los guardias le informaran las reglas
de convivencia dentro del penal. Al llegar a la cárcel, se mostró bajo control
y de acuerdo con fuentes penitenciarias, en ningún momento se mostró nervioso.
Zalazar está acusado de matar de múltiples
puñaladas a Vicenta Díaz (90), Susana Ortiz (54) y Lorena Arias (30) y de
intentar asesinar, también a cuchillazos, a Mía Arias, una beba de 10 meses
hija de Lorena y al parecer también suya, y a Lucas Arias, uno de los hermanos
de la beba e hijo de otro padre. Los menores están internados y el estado de
ambos es grave.
Por lo pronto, mientras la investigación avanza,
el procurador general de la Suprema Corte de la provincia, Alejandro Gullé,
desmintió que el acusado haya intentado terminar con su vida y agregó que se lo
está resguardando especialmente para evitar que sea atacado por otros reos.
"Es mentira que intentó suicidarse",
aseguró Gullé, consultado sobre la versión que se difundió ayer. "Se lo
está cuidando especialmente porque es probable que alguien quiera tomar alguna
acción contra él. Para evitarlo, se le ha puesto en resguardo", agregó en
diálogo con Luis Novaresio en La Red.



