El bloque de diputados kirchneristas manifestó hoy su "absoluto repudio" a la visita que hará el presidente de Brasil, Michel Temer, a la Argentina el próximo lunes y aseguraron que busca "el apoyo regional" del mandatario local, Mauricio Macri.
A través de un comunicado, la bancada del Frente para la Victoria-PJ en la Cámara baja expresó su "absoluto repudio" a la llegada del líder del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), ya que resaltaron que "ocupa de facto la Presidencia de Brasil luego de haber sido desplazada mediante un golpe institucional Dilma Rousseff".
"Temer busca obtener, entre otras cosas, el apoyo regional del Presidente Macri. Y el gobierno nacional avaló mediante un comunicado de la Cancillería el golpe institucional, bajo el pretexto de respetar ´el proceso institucional verificado en el hermano país´", sostuvo el bloque conducido por Héctor Recalde.
En ese sentido, el kirchnerismo consideró que la destituida mandataria "sufrió la revancha política de sectores concentrados que se opusieron y combatieron los 13 años de transformaciones económicas y sociales que ella lideró junto a (el expresidente Luiz Inácio) ´Lula´ Da Silva".
"La destitución fue contra las políticas de inclusión social de millones de brasileros que fueron rescatados de la pobreza; contra la consolidación del Mercosur, ahora amenazado por intromisiones externas; y contra la ilusión de la unidad latinoamericana cuyo puntapié inicial dieron contra viento y marea Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Evo Morales, Lula Da silva y Rafael Correa", agregó el texto de repudio.
Finalmente, la bancada opositora destacó que "es imprescindible rechazar este tipo de conductas porque la víctima hoy es Dilma Rousseff, en el pasado lo fue el (ex)presidente de Paraguay Fernando Lugo".
"En la Argentina, nuestra compañera Cristina Kirchner sufre una campaña de persecución mediática y judicial que pretende inhabilitarla políticamente. Nuestro futuro está comprometido si no rechazamos con firmeza la destitución de gobiernos elegidos por el voto de sus pueblos, y mucho más si legitimamos a un gobernante como Temer, fruto de un golpe", concluyó.
El rechazo y desconocimiento de su cargo por parte del kirchnerismo fue uno de los puntos que obligó a Temer a no pasar por el Congreso de la Nación durante su visita al país, ya que en Brasil daban por descontado que sería el blanco de manifestaciones y escraches.