La CGT de Moyano advirtió que sigue esperando "un gesto" de Macri
Abel Frutos insistió en la necesidad de concretar la primera audiencia entre el presidente Mauricio Macri y las centrales obreras, aunque remarcó que no pondrá plazos para eso.
La CGT Azopardo que comanda
Hugo Moyano advirtió que el Gobierno aún no tuvo "un gesto" para
los trabajadores, luego de una serie de medidas que atendieron
reclamos de sectores empresariales, y recalcó la necesidad de
concretar la primera audiencia entre el presidente Mauricio Macri
y las centrales obreras, aunque remarcó que no pondrá plazos para
eso.
Así lo sostuvo el secretario general del sindicato de
Panaderos y uno de los principales colaboradores de Moyano, Abel
Frutos, quien pidió que el Gobierno extienda al movimiento obrero
medidas beneficiosas como las que ya adoptó para el agro.
"Se anunciaron las bajas de impuestos para los granos, para la
carne, pero todavía no hubo nada para los trabajadores. Igual
esperamos tantos años a tener respuestas del Gobierno anterior
que
no vamos ahora a ponerle plazos al nuevo Gobierno", sostuvo
Frutos
en declaraciones a NA.
En tanto, aún no hubo pistas sobre un posible proyecto
macrista
de reforma del impuesto a las Ganancias, uno de los principales
pedidos de los gremios y que formó parte de la campaña de
Cambiemos.
Una de las pocas señales que hasta el momento envió el
Ejecutivo fue la designación de Luis Alberto Scervino, un hombre
ligado al gremio de Obras Sanitarias, quien días atrás sostuvo
que
podría devolver a los gremios unos 26.000 millones de pesos que
forman parte de la deuda del Estado con las obras sociales de los
sindicatos.
No obstante, Frutos afirmó que "eso solo no alcanza" para
apaciguar la preocupación del sindicalismo frente a la nutrida
lista de reclamos que sostiene.
Por otro lado, el gremialista consideró que "tiene que haber
una reunión" con Macri, luego de que la semana pasada el
moyanismo
boicoteara una reunión que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca,
iba mantener con referentes de las tres CGT al considerar que el
movimiento obrero debía ser recibido por el Presidente.
De todos modos, Frutos evitó poner una fecha tentativa para el
primer encuentro oficial entre Macri y las CGT, manteniendo así
la postura menos confrontativa que viene adoptando el moyanismo
hacia el Gobierno, en comparación con el resto del movimiento
sindical.