En fallo dividido, la Cámara Federal porteña confirmó este martes el
rechazo al beneficio de la exención de prisión de los empresarios Hugo
Jinkis y su hijo Mariano Jinkis, de la empresa Full Play, que continúan
en calidad de prófugos de la justicia por el escándalo de corrupción en
la FIFA.
Para la Cámara, el "monto involucrado en los contratos y
el que se informa acordado como retorno", demuestra "en principio, la
disposición de dinero con la que los requeridos contaban, con la
consiguiente posibilidad de manejar mayores relaciones económicas e
influencias, también en distintos países", dijeron los camaristas
Horacio Cattani y Eduardo Farah en mayoría.
Los jueces advirtieron en el fallo
que los acusados "han logrado mantenerse ocultos y alejados de sus
hogares y empresas". "Los propios actos de Jinkis evidenciados hasta el
presente ponen en duda su voluntad de someterse al proceso".
"Los
delitos por los que se los reclama se encuentran reprimidos con una
importante amenaza de pena, nótese que en ese pedido de cooperación
internacional se hace referencia a la participación en la asociación
ilícita con el objeto de pagar sobornos y del pago de retornos a
ejecutivos de para si y para otros responsables del área de marketing
deportivo, el derecho comercial a transmitir competencias de fútbol y
así enriquecerse de manera individual", indica el fallo.
En
disidencia votó el camarista Martín Irurzun, quien se pronunció a favor
de la libertad de los acusados ya que "la orden vigente de su captura
internacional lleva a considerar que no intentaran salir del país en el
que poseen arraigo suficiente en cuanto cuentan con familia, bienes y
trabajo estable".
La resolución dictada por la mayoría de la Sala
II de la Cámara, confirmó la decisión que había adoptado el juez federal
Marcelo Martinez de Giorgi, quien había rechazado el beneficio antes de
desprenderse de la tramitación del pedido de extradición de la justicia
de Estados Unidos, que finalmente recayó en su colega Claudio Bonadío.
La
Cámara fundamentó su negativa ante el peligro de fuga y la capacidad
económica de los imputados para mantenerse fuera del alcance de la
justicia.
Días atrás, los abogados de los Jinkis reclamaron la
posibilidad de que los imputados transiten en libertad ese proceso de
extradición solicitado por la justicia estadounidense. Los Jinkis de
todas maneras se negarán a ser extraditados.
En tanto, Alejandro
Burzaco, ex CEO de Torneos está bajo arresto domiciliario en Italia, por
lo que el pedido que había hecho su defensa quedó abstracto.
En
la audiencia celebrada días atrás, Jinkis estuvo representado por
Franciso Castex, mientras que su padre Hugo Jinkis fue asistido por Hugo
Anzorregy (H) y Juan José Sforza. Por una cuestión estratégica
decidieron presentarse con defensas separadas.
En forma oral y con
similares argumentos, insistieron en que ambos tienen "arraigo",
familiares, tienen empleados en el país y que "no entorpecerán la acción
de la justicia, y de la investigación que se lleva a cabo en Estados
Unidos".
Ahora la defensa evaluará qué hacer, esto es, si los
empresarios se entregan o si apelan ante la Cámara Federal de Casación
Penal lo que llevaría a los acusados a continuar prófugos.
La
Justicia de los Estados Unidos solicitó la extradición de los
empresarios Hugo Jinkis y su hijo Mariano, dueños de la empresa Full
Play que maneja derechos de televisión de fútbol internacional, y de
Burzaco, el hombre de Clarín en el futbol por tres hechos de asociación
ilícita en el pago de sobornos para la organización de torneos de
fútbol.
El proceso de extradición lo tramitará el juez federal Claudio Bonadio, luego de que Martinez de Giorgi se desprendió del caso.