La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos informó en Nueva York que no puede dar curso a la apelación de Argentina -presentada a principios de noviembre- ya que el juez aún no pronunció una sentencia final respecto al desacato.
El juez estadounidense Thomas Griesa, quien lleva adelante la batalla judicial entre Argentina y un grupo de bonistas que reclaman el pago completo de sus títulos, declaró al país en rebeldía por tomar medidas para sortear un fallo que lo obligaba a compensar a esos acreedores, conocidos como "holdouts".