Mauricio Macri ya marcó los puntos al manifestar que no habrá un "co-gobierno" con la UCR y al advertir que su candidato a vice no será radical. Ernesto Sanz, el precandidato presidencial del radicalismo, avaló a esa postura. "Quien gane las PASO tendrá derecho a conducir el proceso", manifestó el senador.
En diálogo con La Once Diez, Sanz aclaró: "No hemos convenido los cargos previamente porque no corresponde. Quien gane la primaria tendrá derecho a conducir el proceso y los que no ganen, pues se integraran en los lugares que correspondan, ya sea en el Parlamento o en el Gobierno. Pero no hay de antemano una distribución rígida o inflexible que no permita a quien gane tener su libertad".
"Obviamente ninguno de los candidatos presidenciales somos lo mismo, ni Carrió, ni Macri, ni quien les habla representamos lo mismo, pero luego de las primarias los demás nos alinearemos detrás de quien gane por el programa que tenemos en común", precisó. También argumentó sobre las ventajas que le da competir en las PASO: "Con esto no he resignado mis ganas de ser presidente, pero una cosa es serlo con la boleta tres de la UCR solo o con un frente de UNEN sin competitividad, y otra cosa es ir con un acuerdo que en sí mismo sea competitivo".
Y agregó: "Le permite al ciudadano no desperdiciar su voto, porque pueden votar por distintas identidades y porque esa misma noche de agosto se unirá al marco de esta alianza que empieza a poner más nervioso al oficialismo porque va a ser el voto que cambie a Argentina".
El sábado, desde Rosario Macri, advirtió que su compañero de fórmula no será un radical. Y aclaró, además, que tampoco habrá un "cogobierno con la UCR" si triunfa en las elecciones presidenciales de octubre próximo. "Nunca hablamos de eso con los radicales, que se sumaron a este espacio valioso. Nos vamos a medir en las PASO y luego habrá libertad para conformar la fórmula definitiva que competirá en las generales", definió el jefe de gobierno porteño.
Sanz defendió ayer la postura que ganó en la Convención de la UCR el fin de semana pasado y que lo dejó como único candidato presidencial por el radicalismo.