La Cámara Federal de Casación Penal rechazó un recurso de queja presentado por la defensa del vicepresidente Amado Boudou en la causa en la que está acusado en etapa de juicio oral y público por la compra de un vehículo en 1993 con documentación irregular.
Lo resolvió la Sala III al no hacer lugar a un recurso de queja, en el que la defensa del titular del Senado pretendía la
nulidad del requerimiento de elevación a juicio hecho por el fiscal Guillermo Marijuan.
Los jueces Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Gustavo Hornos dispusieron "no hacer lugar a la queja interpuesta por los doctores Martín Magram y Jacobo Grossman, defensores particulares de Amado Boudou".
"La decisión recurrida en casación no cumple con el requisito de impugnabilidad, ya que no se trata de una sentencia definitiva ni de un auto que ponga fin a la acción, a la pena o haga imposible que continúen las actuaciones, o de aquellos que deniegan la extinción, conmutación o suspensión de la pena", sostuvo la Cámara.
Tampoco el recurrente, alcanzó a demostrar el agravio actual de tardía o imposible reparación ulterior que le genera la decisión dictada por el Tribunal a quo, a efectos de equipararla a un pronunciamiento de carácter definitivo y habilitar así la intervención de esta Cámara", agregaron.
Asimismo, los jueces declararon "inadmisible" un recurso extraordinario federal presentado por otra acusada en la causa, la extitular del Registro Automotor donde se radicó el trámite del vehículo, María Graciela Taboada de Piñero, contra la resolución que dictó su procesamiento.
De esta forma, la alternativa que le queda a Taboada de Piñero es, mediante un recurso de queja, llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Boudou y el resto de los acusados están en etapa de juicio oral y público, tal cual lo dispuso el juez federal Claudio
Bonadio, y ésta semana el Vicepresidente tuvo que visitar Comodoro Py -citado por el Tribunal Oral Federal 1- para hacerle saber de su integración y ante la eventualidad de recusaciones.
Boudou adquirió esa cupé roja en 1993 y le cambió el motor dos años después, lo que nunca fue registrado, y tuvo el auto durante diez años sin hacer la transferencia a su nombre, que finalmente se realizó con documentación falsa.