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Sobre los dichos de la testigo Natalia Fernández

Sáenz considera difícil de imaginar las irregularidades denunciadas

El fiscal de Cámara de Apelaciones en lo Criminal reconoció en Radio La Red que le parece "difícil imaginar que se haya actuado con tanta ausencia de protocolo" en la escena del crimen.
17 de febrero de 2015 - 08:53 Por Redacción El Ancasti

Ante las reveladoras y comprometedoras declaraciones de una de las dos testigos que asistió al operativo en Le Parc la noche que encontraron muerto al fiscal Alberto Nisman, el fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal Ricardo Sáenz admitió en Radio La Red que la fiscal Fein "nunca le contó" sobre las irregularidades denunciadas por Natalia Fernández y dijo que le resulta "difícil imaginar que se haya actuado con tanta ausencia de protocolo" en la escena del crimen.

La joven le confesó a Clarín que en la madrugada del 19 de enero (cuando ella salía del restaurante de Puerto Madero donde trabaja con una amiga) fue obligada por ley a ser testigo de las pruebas que se iban a recoger del departamento de Nisman, el fiscal que acusaba a la Presidente y otros funcionarios del Gobierno de turno de encubrir a Irán en la causa AMIA.

Para horror de muchos, la joven contó lo peor: efectivos tomando mate con medialunas dentro de la escena del crimen, café preparado en la cafetera del fiscal, su celular manoseado por varias personas cuando había sido pedido exclusivo de un perito no tocarlo en absoluto, papeles de la víctima tachados con remarcadores, gente que entraba y salía del lugar, y lo más alarmante, el hallazgo de cinco balas o casquillos que la fiscal Fein habría mencionado.

Al respecto, Sáenz dijo reconoció que nunca leyó la causa y que siempre se manejó con la información que le proporciona la fiscal Fein, pero admitió que no estaba al tanto de tales supuestas irregularidades. "Tomar mate con medialunas, usar la cafetera del fiscal fallecido, usar su celular no es el mejor protocolo. Habrá que ver la actuación que hay en la causa. Me parece difícil de creer que se haya procedido con tanta ausencia de protocolo como se relata, ´porque parecieran que estaban las máximas fuerzas de seguridad en el lugar, pero no se puede descartar que no haya pasado esto", lanzó.

"Al lugar no debería haber ingresado nadie. Me resulta difícil imaginar –como la versión que yo recibí de ellos- a todos los peritos forenses del juez y la fiscal en ese departamento, imaginate que estén usando el baño y la cafetera de la cocina del fallecido. Yo no tengo facultades de exigirle a Fein que me pase qué pasó ese día, sí puedo pedirle que me informe. Ella nunca me había contado de esto", lanzó.

En lo que refiere a la marcha de mañana (18F), sostuvo que no cree que haya una presión explícita de la Procuración, de Gils Carbó para que los familiares no asistan a la marcha, pero sí implícita. "El mail que circuló ante los jueces de instrucción la semana pasada era una presión velada. Muchos me llamaron para decirme que ´estos estaban pasando lista´. Pero ya está, no lo han logrado", precisó.

Por último, prefirió no hablar de la relación con el Gobierno de Cristina y se limitó a decir que desconoce cómo será el trato entre ambos después de la marcha en reclamo de Verdad y Justicia. "La relación con el Gobierno después del 18F no sé cómo va a ser. Nosotros, después del 18 de febrero, vamos a desaparecer de la escena. Después de la marcha, volveremos a trabajar como lo hacemos siempre. No tenemos relación con el Poder Ejecutivo", afirmó.


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