La presidenta Cristina Fernández inauguró ayer el "Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur" en el predio de la ex ESMA, donde redobló el reclamo al Reino Unido por la soberanía sobre el archipiélago y pidió "terminar con el último vestigio de colonialismo inglés".
En el Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los Espacios Marítimos Circundantes, la mandataria volvió a apuntar a Londres por sus "formas de colonialismo militar más obsoletas, más antiguas", como la del archipiélago del Atlántico Sur.
Y, en un mensaje transmitido por cadena nacional, realizó un enfático pedido para "no abandonar jamás por parte de ningún Gobierno lo que constituye sin lugar a dudas una política de Estado, que es terminar con el último vestigio de colonialismo, como es el inglés" sobre las islas Malvinas.
"¡Tenemos, no solamente la razón, sino también la verdad, la memoria y la voluntad de seguir adelante!", subrayó la mandataria, que estuvo acompañada en el acto por funcionarios de su Gabinete y por el vicepresidente Amado Boudou.
En su mensaje, Cristina Fernández destacó, de todos modos, que "las formas de colonialismo ya no son de toma de territorio ni, en la mayoría de los casos, de orden militar", sino que "son más sutiles, más invisibles, tienen que ver con la cultura, con la economía, con las finanzas, con el comercio".
Agregó, al respecto, que "la peor colonización no es la militar, la geográfica, ni siquiera la económica", ya que "todas esas se pueden llevar a cabo si previamente nos han colonizado culturalmente" y enfatizó: "No es solo luchar diplomáticamente en todos los foros internacionales: nuestro gran compromiso debe ser cultural".
La Presidenta inauguró el nuevo museo con una recorrida por las instalaciones y descubrió allí la última de las siete banderas argentinas que durante el Operativo Cóndor, liderado por Dardo Cabo, fueron desplegadas en las Islas en 1966, ante la presencia de excombatientes y Abuelas de Plaza de Mayo.
"Quiero recordar hoy a los veteranos de Malvinas, a los jóvenes, que fueron a pelear, a los oficiales y suboficiales que también perdieron la vida en combate, con honor y gloria, y también el compromiso definitivo de la Argentina de que la soberanía solo se construye sobre las ideas de la paz, la memoria y la diplomacia", definió la mandataria.
En su discurso, la jefa de Estado señaló también que "los principales inconvenientes en la construcción de un gran país no han venido desde afuera", sino "de aquí adentro" y valoró que la semana pasada "106 parlamentarios británicos" hayan declarado su apoyo "al reclamo argentino frente a los fondos buitre".
"Pensaron en que su país, como una de las grandes plazas financieras del mundo, se vería seriamente perjudicado si se caía la reestructuración de la deuda argentina", subrayó y agregó: "Siento una profunda envidia de esas naciones que tienen tal grado de comprensión cultural que actúan siempre de acuerdo con sus propios intereses como país, no como partido ni como sector".
Al respecto, cuestionó que en la Argentina no se pueda "distinguir los intereses partidarios y sectoriales de los nacionales", lo que -sostuvo- "muchas veces es incentivado desde afuera".
Cada 10 de junio, la Argentina conmemora la fecha de creación, en 1829, de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos por parte del Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
"El 3 de enero de 1833, quebrantando la integridad territorial argentina, el Reino Unido ocupó las islas y desalojó a los habitantes y las autoridades argentinas, procediendo a ejercer un férreo control migratorio e impidiendo la radicación de argentinos provenientes del territorio continental con la finalidad de configurar una población a la medida de sus pretensiones coloniales. En más de 180 años, la Argentina nunca consintió la usurpación británica", remarcó la Cancillería en un comunicado.
Subrayó, además, que "la negativa al diálogo encubre una injustificada presencia militar británica en el Atlántico Sur, la que ha generado una creciente preocupación en la comunidad internacional", a lo que deben sumarse "las ilegítimas actividadesde exploración y explotación de recursos naturales desarrolladas por el Reino Unido en el Atlántico Sur".
"La recuperación pacífica de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, respetando el modo de vida de sus habitantes y de conformidad con el derecho internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino", indicó la cartera conducida por el ministro Héctor Timerman.