Un hombre, siempre según el relato de la persona que registró el episodio, oficia de pastor y recita unas palabras para intentar sacarle el demonio el cuerpo de la mujer.
Según medios santiagueños, la chica, menor de edad, sufrió un ataque de
nervios cerca de su escuela lo que obligó su traslado al hospital de
Añatuya.