Las FARC anunciaron que están dispuestas a hacer "gestos" de paz como el desminado y la desvinculación de los menores de 15 años de sus filas, para bajar la intensidad del conflicto armado colombiano, mientras avanzan los diálogos de paz iniciados en La Habana hace más de dos años.
La intención fue comunicada "Pastor Alape", alias de Félix Antonio Muñoz, miembro del secretariado (mando) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en una entrevista en La Habana que publicó ayer el diario El Colombiano que "desescalar" el conflicto implica gestos humanitarios "de parte y parte", no solo de la guerrilla.
"Lo que digo es que nosotros tenemos disposición de desarrollar gestos; estamos planteando por ejemplo las minas, sí vamos a tomar una decisión de desminar y hacer unos desminados", señaló Alape, según reproduce la agencia Efe. Según el Programa Presidencial para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (PAICMA), desde 1990 hasta junio de este año fueron registradas en Colombia 10.773 víctimas de minas antipersona.
El desminado, por otra parte, de uno de los puntos ineludibles del pos conflicto y para realizarlo a conciencia harán falta una gran cantidad de fondos, ya que las minas han sido una práctica utilizada no por las FARC sino por otras fuerzas insurgentes, como el Ejército de Liberación Nacional, y también por fuerzas regulares.
Colombia es además, después de Afganistán, el segundo país del mundo con más niños víctimas de minas antipersona al registrar 57 casos en 2013, según la ONG Campaña Colombiana Contra Minas (CCCM), que cita la agencia española Efe.
En cuanto a los menores reclutados por las FARC, Alape señaló que están haciendo consultas a la luz del derecho internacional "para retirar a todos los niños, a todos los muchachos de menos de 15 años de edad". Por otra parte, el jefe insurgente consideró que la postura del Gobierno de negociar sin que haya un cese el fuego bilateral, como propone la guerrilla, es "una estrategia demasiado perversa del Estado" que le permite "jugar con la opinión" pública.
"No es un mensaje positivo para la gente que si estamos hablando de paz se estén desarrollando acciones bélicas en el país", aseguró Alape.
El líder guerrillero manifestó que las FARC esperan que el Gobierno responda a sus recientes gestos de paz, como el cese el fuego unilateral e indefinido, con la suspensión de los bombardeos militares, "sobre todo por la afectación a la población civil, del impacto medio ambiental que tienen".
Respecto de la inserción en política de los cuadros que se desmovilicen en caso de arribar a un acuerdo de paz con el Gobierno, Alape dijo que "eso lo decidirá la gente (...) Es la construcción colectiva la que hace los líderes", aseveró.
Las FARC habían liberado a fines de noviembre al general del Ejército Rubén Darío Alzate, cuya captura junto a otras dos personas provocó la suspensión temporal de las negociaciones de paz.
Los diálogos de La Habana se desarrollan sin un cese del fuego bilateral en Colombia, pues el gobierno de Santos argumenta que la guerrilla lo usaría para fortalecerse militarmente.
Desde que comenzaron las conversaciones de paz, actualmente en receso, las partes han alcanzado acuerdos parciales en tres temas de la agenda: reforma rural, participación política de la guerrilla y solución al problema de las drogas ilícitas. Aún faltan por negociar la reparación de las víctimas –en discusión actualmente- y el abandono de las armas, considerados los temas más difíciles de la agenda. Además, debe elegirse un mecanismo de refrendación de un eventual acuerdo de paz. Las FARC, fundadas en 1964, son la principal guerrilla del país con unos 8.000 combatientes, según cifras oficiales. El conflicto en Colombia, que ya dura de medio siglo, ha dejado unos 220.000 muertos y 5,3 millones de desplazados.